La frugalidad llega a las SPAC con las 'electrolineras' de Tritium

La firma australiana aspira a multiplicar por 26 los ingresos en seis años, pero promete aportar 32 kilómetros de autonomía en un minuto

Equipo directivo de Tritium, con Jane Hunter, CEO, en el centro.
Equipo directivo de Tritium, con Jane Hunter, CEO, en el centro. Europa Press

Multiplicar por 26 los ingresos previstos en seis años puede no parecer el mejor ejemplo de moderación en las operaciones de empresas fantasmas. Pero la adquisición de Tritium por parte de la SPAC Decarbonization Plus Acquisition Corp II, por 1.700 millones de dólares, es un indicio de la llegada de la frugalidad al mercado.

La empresa, con sede en Brisbane (Australia), hace estaciones de carga rápida para coches eléctricos y afirma que puede aportar 32 kilómetros de autonomía en un minuto. Es probable que sea un argumento crucial para convencer a los conductores de que abandonen sus vehículos de gasolina. Además, ya cuenta con más de 4.400 de estaciones en 41 países, lo que la convierte en la segunda firma del sector, tras ABB. Y sus ingresos, aunque solo fueron de 59 millones el año pasado, crecen a una tasa compuesta del 56% desde 2016.

Así que está bien situada para aprovechar lo que debería de ser un rápido crecimiento. Visto así, su audaz afirmación –típica de las SPAC– de que los ingresos podrían alcanzar los 1.500 millones con un ebitda de 348 millones en 2026 puede no ser tan descabellada.

La perspectiva imputa un valor para la nueva empresa combinada de 4 veces esos beneficios futuros. Se trata de un descuento decente con respecto a las 7,1 y 6,2 veces el ebitda que obtuvieron sus rivales ChargePoint y EVgo cuando dieron a conocer sus operaciones SPAC. El múltiplo de ChargePoint ha subido hasta casi 20 veces.

Tritium, dirigida por la exejecutiva de Boeing Jane Hunter, tampoco va a recaudar más aparte de los 300 millones que tendrá la SPAC en el banco después de los costes de la operación. Los inversores recelan de la recaudación de dinero mediante una inversión privada en capital cotizado, o PIPE (habitual de las SPAC), así que puede que Hunter no tuviera esa opción de todos modos. Pero su voluntad de proceder así implica también que la compañía está en una forma relativamente decente.

Las acciones de Tritium subieron a 9,79 dólares al conocerse la operación, por debajo de los 10 utilizados para valorar la fusión. Ha diseñado un modelo más modesto.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías