La fusión de STMicro y Nordic (chips) tiene lógica política, no financiera

Mantener Nordic en Europa complacería a París y Roma, principales accionistas de STMicro

Investigación con semiconductores.
Investigación con semiconductores. reuters

El CEO de STMicroelectronics, Jean-Marc Chery, tiene dos buenas razones para hacer una oferta por Nordic Semiconductor y una aún mejor para no hacerla. El riesgo para los accionistas de su diseñador-fabricante de chips, de 26.000 millones, y cuyos principales inversores son Francia e Italia, es financiero.

Nordic, valorada en 4.000 millones, se disparó tras informar Milano Finanza de que STMicro estaba estudiando una oferta. Formarían una pareja formidable en el campo de rápido crecimiento del diseño de chips para el internet de las cosas. STMicro presumía en 2019 de ser el número dos del mundo en microcontroladores de propósito general –para electrodomésticos, o máquinas de las fábricas del futuro. Nordic se especializa en conectar aparatos a internet. Cree que sus últimos chips de bajo consumo podrían tanto procesar datos como dar conectividad. Un teclado inteligente o un parquímetro podrían utilizar un kit suyo.

Las consideraciones políticas parecen igualmente atractivas. Con Dialog en proceso de ser comprada por la japonesa Renesas, Nordic es uno de los pocos diseñadores europeos que quedan. Mantener su demandada tecnología en la región probablemente complacería a París y Roma (que en última instancia apoyan a Chery), y a Bruselas, que quiere crear paladines continentales de los chips.

Nada de esto cambia la cuestionable lógica financiera. Suponiendo una prima de capital del 30%, el valor empresarial de Nordic sería de 4.600 millones. A cambio, STMicro obtendría solo 200 millones de beneficio operativo en 2025, según Refinitiv. Suponiendo un tipo impositivo del 22%, implica un mísero 3,5% de rendimiento del capital invertido.

Chery podría argüir que el impulso a los ingresos y el ahorro de costes elevarían esa cifra. Pero tendrían que ser monumentales. Para alcanzar una rentabilidad del 10%, la operación tendría que generar un beneficio operativo adicional de 370 millones, lo que equivale a una cuarto del combinado previsto para este año. Las acciones de STM reaccionaron con caídas. Los inversores tienen razón en estar nerviosos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías