Carlos Ghosn, condenado a pagar cinco millones a Nissan-Mitsubishi

La Justicia neerlandesa dictamina que Ghosn no tenía un contrato con la alianza automovilística cuando percibió los salarios

El expresidente de Renault-Nissan-Mitsubishi Carlos Ghosn.
El expresidente de Renault-Nissan-Mitsubishi Carlos Ghosn. AFP

El expresidente de Nissan-Mitsubishi Carlos Ghosn, fugitivo de la justicia japonesa, deberá devolver casi 5 millones de euros en salarios a la compañía porque no tenía un contrato con la alianza automovilística cuando los percibió, según ha dictaminado este jueves la Justicia neerlandesa.

El propio Ghosn presentó una denuncia ante Países Bajos, donde la empresa tiene formalmente su sede en Ámsterdam, y alegó que la compañía le había destituido injustamente como presidente en 2019 y debía pagarle 15 millones de euros en salarios perdidos e indemnizaciones por prescindir de sus servicios.

Sin embargo, un tribunal de Ámsterdam ha considerado, tal y como defendía la propia compañía, que no existía un contrato entre las dos partes para respaldar su demanda, un documento para el que aún faltaba el permiso necesario de los consejeros y otros miembros de la junta directiva de la compañía conjunta.

El demandante debe, por tanto, reembolsar un monto de casi 5 millones de euros que corresponden a una remuneración neta que recibió de Nissan-Mitsubishi desde abril hasta noviembre de 2018, puesto que el contrato del exdirector de Nissan International Holding BV estuvo vigente del 1 de julio de 2012 a abril de 2018, así que los salarios pagados esos meses posteriores deben ser reembolsados por él.

"En relación con su despido como director de Nissan-Mitsubishi BV, el exdirector no tiene derecho a una compensación justa, compensación transitoria o atrasos, ya que no ha existido ningún contrato de trabajo entre él y la empresa", ha añadido la Corte neerlandesa.

El caso neerlandés, en el que el denunciante alegó que las empresas que presidía habían violado las leyes laborales de Países Bajos con su despido, es solo uno de muchos que Ghosn tiene abiertos con empresas de la industria automotriz.

El expresidente del grupo formado por Renault, Nissan y Mitsubishi llegó en diciembre del año pasado al Líbano tras protagonizar una huida de película desde Japón, donde estaba siendo procesado acusado de ocultar compensaciones pactadas con Nissan Motor entre 2011 y 2018 para ser abonadas después de su retiro por valor de 9.100 millones de yenes (73 millones de euros).

La Fiscalía de Nanterre, a las afueras de París, también le ha abierto dos procedimientos a Ghosn, el primero por transferencias de fondos por parte de Nissan a uno de sus distribuidores en Omán, que se sospecha que pudieron haber sido en interés propio.

El segundo sobre quién pagó los gastos de su boda, celebrada en el Palacio de Versalles el 8 de octubre de 2016. Ghosn, con nacionalidad francesa, libanesa y brasileña, ha negado siempre haber cometido irregularidades cuando era presidente de Nissan y Mitsubishi, y director ejecutivo de Renault, y rechazó las acusaciones por no haber declarado su salario y utilizado fondos de la empresa para beneficio personal.

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