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La inversión en firmas contaminantes se duplica pese al auge de la ESG

El BCE avisa de falta de datos ante el ‘greenwashing’. El riesgo por cambio climático se da más en bancos menos solventes

Christine Lagarde, presidenta del BCE
Christine Lagarde, presidenta del BCE Reuters

El riesgo crediticio de los bancos de la zona euro con empresas altamente contaminantes es elevado, de alrededor de 4 billones de euros si se considera toda la cadena de producción, desde las mineras y energéticas hasta las empresas manufactureras y de venta de productos de consumo. Y la exposición de fondos y aseguradoras tampoco es menor, de 2,6 billones de euros tomando en cuenta la inversión en emisiones de firmas consideradas contaminantes, según datos recogidos por el BCE en un informe publicado ayer.

Esta última cuantía representa el 30% del total de la cartera de fondos y aseguradoras, un porcentaje que se ha mantenido estable en los últimos siete años aunque no así su volumen en términos absolutos. Así, y en paralelo al auge de la denominada inversión responsable, la inversión en empresas contaminantes del sector financiero no bancario se ha doblado desde los 800.000 millones de euros de 2013 a los 1,6 billones de 2019.

“Un número creciente de inversores institucionales está adoptando estrategias de inversión sostenible, pero eso no implica necesariamente invertir en compañías poco contaminantes”, señala el BCE. De hecho, explica que se ha pasado de un modelo que excluía a las compañías intensivas en carbono a otro “más sofisticado” en el que se busca el compromiso de las empresas con la sostenibilidad, a menudo solo por comparación con el resto del sector. Y vuelve a lanzar una advertencia contra el falso compromiso con la sostenibilidad o greenwashing.

“Es necesario progresar más en reducir la falta de datos y mejorar los informes para mejorar la capacidad de medir, observar y mitigar los riesgos financieros relacionados con el clima”, añade el BCE.

El BCE también avisa del impacto económico del cambio climático, una cuestión que inquieta especialmente a la institución, que ha puesto en marcha un test de estrés a la banca sobre su resistencia a una economía de bajas emisiones de carbono. El BCE señala que en 2019 se perdió el 1% del PIB de la zona euro a causa de desastres vinculados con el cambio climático, como inundaciones o fuegos incontrolados.

El BCE añade que algunos bancos tienen un importante riesgo de crédito vinculado a estos fenómenos físicos que acentuará el cambio climático. En concreto, un 30% del sistema bancario de la zona euro tiene algún tipo de exposición a desastres naturales, si bien alrededor de dos tercios de esta exposición está asegurada con colaterales, que pueden ser una importante vía para reducir pérdidas pero también un foco en sí mismos de daños físicos, como es el caso de los colaterales inmobiliarios.

Es más, el BCE advierte que ese riesgo ante las catástrofes naturales se concentra en un número reducido de bancos que son además de media menos solventes y rentables. Y avisa de que solo un tercio de las pérdidas potenciales relacionadas con el cambio climáticos están aseguradas en la actualidad.

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