Nissan Ibérica provisionó 63 millones para desmantelar sus plantas en Barcelona

Estudia junto al Gobierno y la Generalitat 17 proyectos alternativos

Entrada de la planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona.
Entrada de la planta de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. EFE

Nissan Motor Ibérica registra en sus últimas cuentas una provisión de 63,5 millones de euros para cubrir los costes estimados de desmantelamiento, retiro y rehabilitación de los diferentes terrenos y construcciones de sus plantas de Barcelona.

Según consta en el informe de gestión del documento, recién depositado en el Registro Mercantil, en su último año fiscal, que va de abril de 2019 a marzo de 2020, el impacto de los costes de reestructuración dependerá del resultado de las negociaciones con los distintos agentes involucrados y de cómo se articule el cierre de las factorías de la Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca, siempre y cuando no llegue otro inversor.

El Gobierno cifró en su día en 1.260 millones de euros el coste total de la salida del fabricante japonés de la Ciudad Condal. En concreto: 600 millones por despidos, 310 por amortizaciones, 250 por cerrar Sant Andreu de la Barca y Montcada i Reixac y 100 por los costes derivados de los contratos de los terrenos que ocupa la planta de la Zona Franca.

La comisión que trabaja en la reindustrialización de las plantas tiene ahora mismo sobre la mesa 17 propuestas de 13 empresas interesadas en los terrenos, ninguno de ellas relacionada con la fabricación de baterías. QEV Technologies, firma de ingeniería catalana especializada en soluciones de movilidad eléctrica, ha presentado un proyecto que se articularía mediante el nuevo Hub de Descarbonización de Barcelona (D-hub). Según ha explicado la propia empresa, se trata de un consorcio en el que QEV Technologies ejercerá como empresa tractora y del que formarán parte empresas como las suecas Inzile y Volta Trucks.

La compañía se plantea la posibilidad de desarrollar y producir un coche eléctrico pequeño, orientado al uso privado, carsharing y reparto de última milla, así como plataformas para autobuses eléctricos urbanos e interurbanos de 8 y 12 metros y furgonetas eléctricas pequeñas.

En su último año fiscal, Nissan Motor Ibérica registró unas pérdidas de 607 millones de euros, frente a los números rojos de 247 millones de un año antes, mientras que la cifra de negoció se situó en 1.963 millones de euros, un 25% inferior, debido a la bajada de la producción del 35%.

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