NH logra tres años más para devolver 225 millones al ICO y a la banca

Se acoge a la moratoria ante la prolongación de la crisis del turismo

Ramón Aragonés, consejero delegado de NH Hotel Group.
Ramón Aragonés, consejero delegado de NH Hotel Group.

Ni los ERTE ni los créditos ICO logran recomponer las cuentas de las cadenas hoteleras, que acumulan 13 meses seguidos con los ingresos bajo mínimos y que siguen registrando cuantiosas pérdidas. Solo en 2020, tres de las cinco mayores hoteleras en España casi se dejaron 1.000 millones en pérdidas con Meliá a la cabeza (426 millones), seguida por NH (371) y Barceló (137). Y los resultados del primer trimestre, que se conoceran en breve, tampoco invitan al optimismo.

En ese contexto, NH ha logrado una moratoria de tres años del crédito concedido por el ICO y otros cinco bancos (BBVA, Bankia, Santander, Sabadell y Bankinter) en mayo de 2020 por un importe de 225 millones de euros, según confirman fuentes financieras a Cinco Días. Las condiciones de ese crédito sindicado fijaban un plazo de devolución de tres años, pero en noviembre de 2020, el Ejecutivo, consciente de las dificultades para que las empresas devolvieran los préstamos concedidos, optó por sacar un decreto ley en el que fijaba la posibilidad de una moratoria de tres años.

Si el préstamo de 225 millones debía devolverse en mayo de 2023, ahora ese plazo se amplía hasta mayo de 2026. Esa extensión podría firmarse a principios de la próxima semana, siempre según esas mismas fuentes. Consultada a este respecto, NH no quiso hacer ningún comentario.

Entre las cadenas hoteleras con mayor facturación en España, NH ha sido una de más afectadas al estar su negocio concentrado en el turismo urbano. La irrupción del coronavirus provocó la desaparición de los viajes de fin de semana y del turismo de negocios y convenciones, mientras que las restricciones a la movilidad, con confinamientos y cierres perimetrales contínuos, redujeron al mínimo el turismo doméstico. Un deterioro económico que le llevó a ser la primera gran hotelera que presentó un ERE. En primera instancia pretendía despedir a más de 400 trabajadores de sus servicios centrales, aunque la negociación con los sindicatos redujo ese número hasta los 189 trabajadores.

A los ajustes laborales se han unido también las desinversiones y la búsqueda de nuevas líneas de liquidez. Por un lado, puso a la venta a principios de año dos sociedades de su negocio inmobiliario, con activos en México y República Dominicana, con un valor de 60 millones de euros. Por otro lado barajó, aunque por ahora no lo ha formalizado, la solicitud de un préstamo del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas de la SEPI por valor de 200 millones de euros.

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