Una solución que permita al sector turístico sortear la niebla de la crisis

Desde la patronal se demanda claridad y soluciones a un Gobierno que, a pocos días del inicio de mayo, no ha ofrecido todavía una respuesta

El sector turístico español ha cerrado los primeros doce meses de pandemia con el espíritu de un viajero exhausto que tras superar una larga travesía en el desierto se topa con un mar de niebla que no le permite vislumbrar la siguiente etapa del viaje. Los datos de la patronal Exceltur concluyen que desde abril de 2020 a marzo de 2021, los 12 meses de travesía que ha vivido el sector, las pérdidas totales de la industria turística ascendieron a 116.000 millones de euros, un 75% de lo ingresado en 2019. Además, un total de 445.000 empleados siguen cubiertos por los ERTE y algo más de 300.000 han perdido su puesto.

Pese a las optimistas previsiones del Gobierno sobre las campañas de vacunación, cuyo objetivo es que un 70% de la población española esté inmunizada en verano, y pese al final del estado de alarma, que debería propiciar una progresiva recuperación de la normalidad, el turismo español se halla en este momento en la precaria situación del viajero ante la niebla. Por un lado, porque tanto las previsiones sobre la vacuna como la presunción de vuelta a la normalidad dependen de la gestión y la evolución de una crisis sanitaria que hasta ahora ha traído consigo varias oleadas de contagios y que puede volver a experimentarlas de nuevo antes de su final. Por otro, porque el decaimiento del estado de alarma el próximo mes de mayo vendrá acompañado también del decaimiento de los ERTE de fuerza mayor, el instrumento que ha permitido a las empresas conservar buena parte del empleo en estos últimos trece meses.

Desde la patronal se demanda claridad y soluciones a un Gobierno que a pocos días del inicio de mayo no ha ofrecido todavía una respuesta efectiva a los sectores más golpeados por las restricciones de actividad y que han hecho abundante uso de los ERTE de fuerza mayor. Los empresarios turísticos reclaman una solución que tenga en cuenta la dramática situación que vive la industria y las inciertas perspectivas que afronta en los próximos meses; necesitan mantener la protección de los ERTE, pero también realizar posibles ajustes de plantilla ante la previsión de que este año se recupere apenas la mitad de la facturación previa a la pandemia.

No solo el turismo, sino todos aquellos sectores que estén en condiciones similares, necesitan una hoja de ruta clara y eficaz para poder navegar los próximos meses en lugar de naufragar. Una solución lo suficientemente flexible como para permitirles sortear un futuro a corto y medio plazo que, de momento, sigue siendo incierto, nublado y gris.