El golpe de China a Alibaba da pistas a EE UU sobre Amazon

Sede de Alibaba en Pekín.
Sede de Alibaba en Pekín. AFP

La multa de China a Alibaba debería de preocupar a Amazon. Las big tech han eludido a los reguladores por varias razones: una, que, al tratar de identificar el abuso del mercado, primero hay que determinar cuál es ese mercado. En 2020, Jeff Bezos dijo al Congreso que compite en el mercado minorista general, donde tiene menos del 4% de cuota en EE UU. Pero en el ecommerce, tiene el 40%, frente al segundo, Walmart, con el 7%.

El regulador chino expuso su propio programa el sábado. Dice que el grupo de pares de Alibaba son las plataformas minoristas online, no el ecommerce de empresa a consumidor, como había argumentado ella. Pero el organismo insistió en que las tiendas offline son diferentes: dijo que están limitadas por su ubicación, suelen tener costes de funcionamiento más elevados y cuentan con medios menos eficaces para poner en contacto a los comerciantes con los consumidores.
Los datos también desempeñaron un papel clave en su opinión, como lo harían en una evaluación sobria de Amazon en EE UU: dijo que las plataformas online pueden utilizar cantidades enormes de información de los usuarios para dirigirse a los clientes y personalizar las búsquedas. También señaló que Alibaba es el mayor proveedor cotizado de la nube de China, lo que ayuda a su negocio minorista.

Asimismo, se ha acusado a Amazon de aprovecharse de los datos. Los comerciantes terceros se quejan de que vende sus productos usando la información obtenida de su plataforma. También es el mayor proveedor de la nube de EE UU. Y los argumentos de China de que los efectos de red ayudan a Alibaba también podrían aplicársele.

Por suerte para Bezos, hay diferencias. El régimen de EE UU tiende a centrarse solo en los precios, y los tribunales defienden tradicionalmente el bienestar del consumidor como objetivo de las acciones antimonopolio. En cambio, el vigilante chino señaló una amenaza más difusa al bienestar social. Jack Ma también puede ser un objetivo fácil tras sus críticas a Pekín. El Gobierno chino puede permitirse el lujo de ser creativo en su enfoque. Eso es más difícil en EE UU.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías