TUI emite bonos por 350 millones ante la falta de reactivación del turismo

Necesita liquidez para hacer frente a una caja que consume 1,8 millones al día

Fritz Joussen, consejero delegado de TUI.
Fritz Joussen, consejero delegado de TUI.

A TUI, el mayor turoperador de Europa, se le está haciendo muy larga la travesía del desierto generada por la crisis del coronavirus. Desde que arrancó en marzo de 2020, la compañía ha sido rescatada tres veces por el Gobierno alemán y ha recibido ayudas por valor de 4.800 millones de euros. Nada parece suficiente para tapar el agujero de la compañía, que cerró el pasado ejercicio con unas pérdidas históricas de 3.150 millones y una deuda de 7.200 millones de euros. El pasivo se disparó en los doce meses transcurridos entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020, con un alza del 41,5% (2.104 millones de euros en términos absolutos) hasta los 7.177 millones de euros

La hoja de ruta de los vencimiento del pasivo da una tregua de doce meses, pero a partir del 1 de enero de 2022 TUI tendrá que empezar a devolver deuda a un ritmo acelerado, por lo que el turoperador, ante la falta de demanda, sigue optando por endeudarse para ganar liquidez y prepararse para devolver deuda. En concreto lanzó el viernes una emisión de deuda convertible no garantizada sénior por 350 millones de euros. En un comunicado, el gigante alemán recalcó que existe la posibilidad de aumentar el volumen de emisión de la deuda convertible, que vence el 16 de abril de 2028, hasta los 400 millones de euros.

Los bonos son convertibles en acciones nuevas o existentes de TUI y el precio de conversión inicial de los bonos, que ofrecen un cupón anual de entre el 4,5 y el 5%, establece una prima de entre el 25 y el 30% por encima del precio de referencia de las acciones de TUI de hoy. La cotización del turoperador se desplomaba en torno al 7% hasta los 4,26 euros por acción, tras encadenar un ciclo alcista de seis meses desde octubre de 2020, en el que el precio de la acción se duplicó hasta superar los cuatro euros.

El grupo confía en la recuperación del turismo este verano y que se puedan alcanzar cifras del 75% al 80% de capacidad en julio frente al mismo mes de 2019. Y para que se cumpla esa cifra será fundamental la evolución de Reino Unido, el primer gran emisor de turistas en Europa. El plan para discriminar países en función de situación epidemiológica y la obligación de pasar cuarentena a aquellos turistas británicos que vayan a países con riesgo leve ha soliviantado a las aerolíneas.

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