El beneficio neto de Mahou se desplomó un 98% en 2020 por las restricciones a la hostelería

La cervecera confía en EE UU y Reino Unido para compensar este año las dudas sobre España

Alberto Rodríguez-Toquero, director general de Mahou San Miguel
Alberto Rodríguez-Toquero, director general de Mahou San Miguel

Mahou San Miguel ha sufrido en sus carnes el impacto de la pandemia del coronavirus y el impacto que los confinamientos, los cierres perimetrales o los toques de queda han tenido sobre la hostelería, que antes de la pandemia suponía el 55% de su facturación. La cervecera, que había encadenado seis años consecutivos de crecimiento de la cifra de negocio, registró unas ventas de 1.253 millones de euros, lo que supuso una caída del 10,5%, rompiendo esa subida continuada desde 2014.

En la presentación de resultados del grupo en 2020, Alberto Rodríguez-Toquero, director general de Mahou San Miguel, hizo hincapié en que la compañía acabó con un beneficio neto de 2,3 millones de euros frente a la previsión realizada el pasado verano que apuntaba a las primeras pérdidas de la historia. “Hemos priorizado el resultado económico y en paralelo hemos desplegado el mayor plan de apoyo a la hostelería de la historia, con 200 millones de euros”. El ebitda se redujo un 43,7% hasta los 166,3 millones de euros, perjudicado por la mala evolución de las ventas a la hostelería.

Los confinamientos generaron un mayor consumo de cerveza entre los particulares, a través de las compras en supermercados y gran distribución, que crecieron un 10%. Sin embargo, ese avance no fue suficiente para compensar el desplome del 36,4% vivido por la hostelería. La compañía cerró el pasado ejercicio con unas ventas de 17,7 millones de hectolitros, lo que supuso una caída del 8,2%, con un comportamiento diferenciado entre la cerveza (13,5 millones de hectolitros, un 6,8% menos) y el agua (4 millones de hectolitros, un 12,5% menos).

La noticia positiva para Mahou San Miguel vino de dos mercados exteriores (EE UU y Reino Unido), donde las ventas se mantuvieron o crecieron frente al desplome generalizado, lo que propició que el peso del negocio en el exterior creciera con fuerza hasta suponer el 22% del total de ventas. “El crecimiento en Reino Unido estuvo derivado del alza de la demanda de San Miguel en Reino Unido, mientras que EE UU se mantuvo por la buena acepación de Founders”.

Pese a que Rodríguez Toquero se negó varias veces a realizar previsiones para este ejercicio, ante la volatilidad de las normas y del consumo, sí avanzó que el primer trimestre de 2021 se cerró con una caída de ventas del 8,9%, impactado por las restricciones a la hostelería y la borrasca Filomenta. “Nuestras ventas en el primer trimestre están decreciendo un 8,9%, con una subida del 8,6% en alimentación y un desplome del 31% en la hostelería”. En cualquier caso sí aseguró que 2021 será un año mejor que 2020, pero no se atrevió a pronosticar cuando volverá la empresa a niveles precrisis. “No estamos en una carrera por volver a recuperar esa rentabilidad. No estamos empeñado en hacer una carrera contrarreloj. 2021 es un año de transformación”.

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