Seat prevé volver a la rentabilidad este año tras perder 194 millones en 2020

La enseña de Martorell redujo un 20% en 2020 su volumen de negocio en comparación con el año previo, hasta 9.198 millones

Carsten Isensee, vicepresidente ejecutivo de Finanzas e IT de Seat, y Wayne Griffiths, presidente de Seat, en la presentación anual de resultados de la marca en Martorell (Barcelona), este lunes.
Carsten Isensee, vicepresidente ejecutivo de Finanzas e IT de Seat, y Wayne Griffiths, presidente de Seat, en la presentación anual de resultados de la marca en Martorell (Barcelona), este lunes. Reuters

El presidente de Seat, Wayne Griffiths, ha asegurado este lunes que la marca prevé volver a la rentabilidad este año tras registrar unas pérdidas netas de 194 millones de euros en 2020 por el impacto de la pandemia de coronavirus, frente a un beneficio de 346 millones de euros en el ejercicio precedente.

En la presentación anual de resultados de la compañía en Martorell (Barcelona), Griffiths ha destacado que el objetivo de la automovilística española es recuperar ya este curso los volúmenes de ventas previos al Covid-19. "En 2021 debemos volver a la rentabilidad. Este es nuestro objetivo financiero. Estamos trabajando intensamente para conseguir números positivos lo antes posible", ha aseverado.

Según el directivo, para que la marca vuelva a beneficios [no había tenido números rojos en los últimos seis años], será "clave" que aumente el mix de ventas de modelos híbridos enchufables y la llegada del 100% eléctrico Cupra Born. "Nos permitirá alcanzar nuestros objetivos de CO2. Además, pondremos nuestra atención en la reducción de los gastos generales y en la gestión de los ingresos, centrándonos en los mercados y canales más importantes, ha añadido Griffiths.

La enseña de Martorell redujo un 20% en 2020 su volumen de negocio en comparación con el año previo, hasta 9.198 millones de euros. Por su parte, el margen operativo sobre las ventas pasó de un 3,9% en 2019 a uno negativo del 3,7% el curso pasado.

El buen desempeño de Seat en los últimos años se ha visto frenado por el Covid-19. Vendió 427.000 coches en todo el mundo el año pasado, lo que supone una caída del 25,6% respecto a 2019, cuando alcanzó el volumen de matriculaciones más alto de toda su historia, y poner fin a una racha de seis años consecutivos creciendo. El resultado operativo de la marca tuvo también el impacto negativo de 262 millones de euros por gastos relacionados con emisiones.

Seat ha avanzado que tiene la ambición de producir más de 500.000 coches eléctricos urbanos la factoría catalana [para varias marcas del grupo Volkswagen] con el fin de liderar la electrificación de la industria de la automoción española.

La automovilística española también ha comunicado que lanzará un coche urbano eléctrico con un precio de entre 20.000 y 25.000 euros. La decisión de dónde se fabricará se anunciará en los próximos meses, pero tanto la propia marca como el consorcio alemán ya han condicionado el proyecto al apoyo de los fondos europeos.

"El gran reto para 2020 era inicialmente el nuevo objetivo de emisiones de CO2. El impulso de los vehículos electrificados de Seat y Cupra comenzó a finales del año. Este ejercicio, con los lanzamientos del Cupra Formentor e-HYBRID y del Cupra Born, esperamos alcanzar los objetivos de emisiones de CO2", ha indicado, por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Finanzas e IT de la marca, Carsten Isensee, quien lideró la compañía de forma interina tras la salida de Luca de Meo al grupo Renault.

Isensee ha destacado también que el Ebitda de Seat fue de 157 millones de euros, con una ratio del 1,8% de las ventas. En su opinión, es un indicador de que el negocio de Seat es "sólido" pese a los malos resultados que cosechó el curso pasado. "Tenemos la base para volver a las cifras positivas de los últimos años", ha afirmado.

Mantiene inversiones

La compañía mantuvo en 2020 el nivel de inversión de los últimos años con más de 1.000 millones. A principios de julio del año pasado, Seat dijo que se estaba preparando para el futuro con una inversión de 5.000 millones de euros en los próximos cinco años en nuevos proyectos de I+D para electrificar su gama y en nuevos equipos e instalaciones para las plantas de Martorell, Barcelona y Componentes.

El flujo de caja operativo fue de 466 millones, lo que, en opinión de Isensee, es un "logro" bajo la coyuntura de crisis económica y social generada por el coronavirus. "Es clave para llevar a cabo nuestros ambiciosos planes estratégicos. Seguimos preparándonos para los retos que plantea la transformación tecnológica del sector de la automoción, para lo que debemos mantener el impulso inversor de los últimos años", ha resaltado.

El convenio colectivo en Seat finalizó el año pasado y la compañía está negociando con el comité de empresa extenderlo por un año ante los anuncios que se vienen para la marca bajo el plan Future Fast ForwardEl presidente de Seat ha dicho que el objetivo de la firma es "mantener los empleos" actuales.

Por otro lado, Griffiths también ha aprovechado el evento para avanzar que Cupra lanzará el Tavascan, su segundo modelo eléctrico, en 2024. Ha detallado que se basará en la plataforma MEB del grupo Volkswagen y que se diseñará y desarrollará en Barcelona, aunque no ha dicho dónde se producirá.

Además, ha comunicado que la marca Cupra llegará al mercado australiano en 2022 como "paso clave" para su expansión en Asia-Pacífico. "Australia es un mercado joven y Cupra es una marca joven. Los clientes buscan nuevas marcas, la clase media del país cuenta con altos ingresos y se trata de una sociedad progresista. Confiamos en que Cupra pueda tener éxito en este país", ha argumentado.

La previsión de Cupra para este año es duplicar sus ventas y más que duplicar su volumen de negocio, que en 2020 fue de unos 900 millones de euros, mientras que el mix dentro del grupo Seat pasará del 5% al 10%.

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