El Banco de España pide al sector otro “esfuerzo importante” en provisiones

Considera que “se está lejos de un oligopolio” bancario

Prevé que el recorte de plantilla y oficinas siga este año y en 2022

Banco de España
Fachada del Banco de España

Pese a que las principales entidades financieras españolas comentaron durante la presentación de resultados de cierre de 2020 que prácticamente ya no necesitaban más provisiones extraordinarias derivadas de la crisis económica provocada por el Covid, el Banco de España opina lo contrario. El supervisor, de hecho, ha advertido de que la incertidumbre sobre el alcance de la crisis económica sigue siendo “muy elevada” y considera que la banca tendrá que hacer aún un “esfuerzo importante” en provisiones este año para encarar el aumento de la morosidad. En 2020 las entidades financieras dotaron 40.000 millones de euros ante un posible repunte de los impagados.

La directora general de supervisión, Mercedes Olano, reconoce, de hecho, que en 2020 los bancos ya dotaron importantes provisiones y podrán ir consumiéndolas a medida que aumenten los impagos, pero considera que se necesitarán más, aunque el volumen dependerá de cuánto suba la morosidad, y eso asegura que no se puede calcular ahora.

A cierre del pasado ejercicio, la morosidad de la banca española se situó en el 4,51%, el nivel más bajo desde abril de 2009, por lo que tendría que triplicarse para alcanzar los niveles máximos de la crisis anterior, según explicó Olano durante la presentación de la memoria de supervisión de 2020.

Estas nuevas necesidades de provisiones afectarán negativamente otra vez en la rentabilidad del sector, lo que se reflejará en el ROE (rentabilidad sobre recursos propios), aunque en el Banco de España confían en que no haya un impacto muy fuerte en la rentabilidad recurrente, la que va ligada al propio negocio. De momento, la rentabilidad se sitúa entre el 5% y el 8%, manteniéndose por debajo del coste del capital estimado”, reza la memoria de supervisión.

Es en este contexto en el que toma mayor relevancia las fusiones para ayudar a reducir costes. El Banco de España defiende así más integraciones como fórmula para que las entidades financieras mejoren su rentabilidad, pese a que el pasado año se aprobaron dos operaciones corporativas, la de Bankia y CaixaBank, por un lado, y la de Unicaja y Liberbank, por otro, que darán lugar a la primera y quinta entidades financieras españolas, respectivamente.

El gobernador de la institución supervisora, Pablo Hernández de Cos, explica en una carta recogida en la memoria de supervisión que los “procesos de consolidación del sector, que se revitalizaron el pasado año en nuestro país con el anuncio de dos grandes operaciones, pueden ser un instrumento útil adicional para afrontar los retos del futuro en mejor posición, si bien es necesaria una evaluación individual de los méritos de cada propuesta de fusión”.

Mercedes Olano apoya también, como es lógico las fusiones, y asegura que pese a las dos grandes operaciones llevadas a cabo en 2020 y el elevado número de cierre de oficinas, “estamos aún lejos de un oligopolio bancario en España. La competencia se mantiene muy viva en el sector”. Recuerda en este sentido que hay 10 entidades significativas en España, y “bastantes” más pequeñas.

Cierre de oficinas

La directora también defiende el cierre de más oficinas, pese a que ya se han clausurado desde 2008 el 51% de la red, y el recorte de plantilla, que seguirá durante los dos próximos años, según explicó en la presentación de la memoria de supervisión.

Considera, como el gobernador, que estas son vías para reducir costes y mejorar la rentabilidad, además mantiene que ahora la tendencia es aumentar la digitalización del sector, razón por la que sobrarán capacidad instalada y plantilla.

Explica que estos cierres no derivarán en un aumento de la exclusión financiera, ya que la banca se ha comprometido con el supervisor nacional a mantener oficinas en las zonas rurales, o en su defecto a sustituir las oficinas por agentes, a llevar a las zonas más despobladas autobuses para que sus habitantes puedan operar, a dejar abiertos todo el día los cajeros automáticos o a llegar a acuerdos con otros posibles proveedores, como es el caso de Santander con Correos, alianza por la que los clientes pueden ingresar y retirar efectivo desde las oficinas de la institución estatal.

El Banco de España considera que sigue habiendo requisitos de idoneidad necesarios para aprobar a los altos cargos de las entidades financieras cuyo cumplimiento le preocupa y a los que pide prestar mayor atención.

El supervisor, además, presta una especial atención a las condiciones personales y profesionales que deben reunir los consejeros independientes, incluyendo en algunas resoluciones llamadas de atención para que sean conscientes de su deber de actuar como contrapeso en los consejos y contar con habilidades suficientes para señalar desacuerdos con los ejecutivos de la entidad financiera.

Agilizar “la liquidación de empresas no viables

Empresas. En la carta del gobernador, que sirve como introducción a la memoria de supervisión, Hernández de Cos afirma que es importante que se evalúe “permanentemente el volumen de fondos comprometidos” a la luz de la evolución de la pandemia. En relación a las ayudas del Gobierno por el efecto negativo del Covid, sobre todo de los créditos con aval del ICO, y las ayudas directas. Apunta que es “particularmente relevante una ejecución rápida y homogénea” de esas medidas y que los mecanismos de reparto permitan focalizar “selectivamente estas ayudas precisamente a las empresas viables, pero con problemas de solvencia”. Y en el caso de las empresas no viables, cree necesario que se agilicen los procesos de liquidación para evitar que se consuman en ese proceso recursos que podrían ser más beneficiosos en otras actividades.

Sanciones. El Banco de España impuso sanciones a ocho entidades en 2020, a pesar de la suspensión de los plazos administrativos entre el 14 marzo y el 1 de junio debido al estado de alarma por el coronavirus, incoó tres nuevos expedientes y reanudó uno suspendido durante años contra una caja. La transparencia y protección de la clientela sigue siendo el área en la que se concentran más sanciones, cinco de los doce expedientes, tres contra bancos, uno contra una cooperativa de crédito y otro contra un establecimiento financiero de crédito.

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