Inmobiliario

WeWork, Merlin y Excem ponen a la venta Goya 36 sin el previsto espacio de ‘coworking’

El inmueble, recién rehabilitado, puede alcanzar un precio de 50 millones

Albergó una sede de Unión Fenosa e iba a alojar oficinas de la inmobiliaria de EE UU

Fachada del edificio rehabilitado en el número 36 de la calle de Goya.
Fachada del edificio rehabilitado en el número 36 de la calle de Goya.

La crisis de WeWork tiene como resultado la salida a la venta del edificio que iba a albergar los nuevos espacios flexibles que el gigante del coworking planeaba en Madrid. El proyecto para el número 36 de la calle de Goya ha cambiado de estrategia y busca comprador sin WeWork como inquilino.

Curiosamente, el edificio es propiedad de una joint venture en la que una rama patrimonialista de WeWork es accionista mayoritario, algo poco habitual. Como minoritarios aparecen Excem (de la familia Hatch­well) y la socimi Merlin, debido a que compraron de forma conjunta este inmueble que en el pasado alojó oficinas de la extinta Unión Fenosa (ahora en Naturgy).

Los tres socios han encargado a las consultoras JLL y BNP Paribas Real Estate la búsqueda de un comprador, según confirman diversas fuentes del sector inmobiliario. El precio que podrían obtener ronda los 45 o 50 millones de euros, debido al alto interés de los inversores por buenos edificios ubicados en zona prime.

Goya 36 debería acoger la nueva oferta de WeWork, pero esa opción se ha paralizado. La rama patrimonialista de la empresa de EE UU y sus socios han decidido vender el edificio vacío y lo ofrecen a los compradores sin el contrato de alquiler a WeWork. Las fuentes consultadas indican que debido a que la crisis por la pandemia ha dañado el modelo de coworking más que a las oficinas tradicionales, el edificio tiene más valor sin ocupante que con el contrato de arrendamiento de WeWork, también por las dudas que despierta la empresa americana a los potenciales compradores. Por eso, el futuro dueño deberá buscar inquilino.

WeWork sufrió una hecatombe en 2019, cuando se esperaba que saliese a Bolsa como la gran inmobiliaria de EE UU. Su fundador, Adam Neumann, renunció al cargo de CEO y su accionista principal, el grupo japonés SoftBank, tuvo que salir al rescate. La estrategia de la firma se puso en duda por los inversores debido a las crecientes perdidas y deudas en un modelo exponencial de aperturas de sedes. Su negocio consiste en arrendar oficinas a los propietarios, rehabilitarlas con un diseño muy atractivo y realquilarlas mediante contratos flexibles. Aunque en el caso de Goya, su rama patrimonialista es dueña del inmueble.

En los últimos años, la firma ha sido la principal impulsora de este nuevo negocio y gran protagonista del mercado en España junto a IWG (Regus y Spaces). En las últimas cuentas públicas de la filial española, las de 2019, WeWork reconoce que su matriz ha salido al rescate con una ampliación de capital, ya que de momento su negocio no es rentable.

Todavía en comercialización

WeWork dispone de espacios de trabajo en alquiler en Barcelona (en seis ubicaciones) y en Madrid en cuatro. La empresa publicita en su web todavía la de la calle Goya, en la que anuncia la apertura para junio de 2022. Se desconoce si volverá a intentar alquilar esa sede al nuevo propietario. La firma de Nueva York declinó hacer comentarios sobre esta información. En la capital, la inmobiliaria tiene también otras ubicaciones en Francisco Silvela, Eloy Gonzalo, dos en la Castellana y otra prevista en Fernando el Santo.

El edificio cuenta con 4.500 m² de superficie. Los propietarios hicieron una reforma, ya concluida y todavía sin estrenar. Goya es uno de los ejes más comerciales de Madrid y con alto interés también en el mercado de oficinas. Recientemente, Zurich adquirió la sede social del desaparecido Banco Popular, por alrededor de 120 millones, en la esquina de Goya y Velázquez.

Aparte de la socimi Merlin y de WeWork, el tercer propietario es Excem Real Estate, una filial inmobiliaria del grupo de la familia Hatchwell, que cuenta con inversiones en hostels (bajo la marca Cats), una socimi destinada al coliving, y proyectos residenciales en Madrid, Costa del Sol o Murcia.

Mal año para el 'coworking'

La contratación de espacios flexibles de oficinas se hundió al mínimo el pasado año después de que desde 2012 arrancara una tendencia de claro crecimiento en este nuevo mercado y en 2019 marcara un máximo. En 2020, las empresas inquilinas alquilaron únicamente 2.800 metros cuadrados en Madrid y 4.500 m² en Barcelona, frente a los 150.000 m² de 2019 en estas dos ciudades, según recoge un informe publicado por este diario de la consultora inmobiliaria JLL.

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