Cita en Fráncfort

El BCE se reúne hoy bajo las nuevas amenazas de la tercera ola

Definió su política para este año en diciembre y hoy no se prevén cambios. El control de la curva de tipos está a debate pero con pocas opciones

La presidenta del BCE, Christine Lagarde
La presidenta del BCE, Christine Lagarde REUTERS

El BCE ya marcó en su reunión de diciembre el grado de intensidad de sus estímulos monetarios para los próximos meses. Anunció un aumento de 500.000 millones de euros de su plan extraordinario de compras de deuda (PEPP por sus siglas en inglés) y su extensión hasta marzo de 2022 y el refuerzo de las líneas de liquidez TLTRO a la banca para incentivar la concesión de crédito. Todo con tal de seguir garantizando en 2021 un fácil acceso a la financiación para sostener la recuperación económica.

El año sin embargo ha comenzado con nuevas amenazas y la dureza de la tercera ola de contagios de coronavirus hace temer una nueva contracción del PIB de la zona euro en el primer trimestre. Por lo pronto, Christine Lagarde ya señaló la semana pasada que sus previsiones de crecimiento en 2021, del 3,9%, siguen siendo “claramente verosímiles”. Pero el diagnóstico que haga hoy el BCE sobre la economía centrará sin duda la atención de los inversores tras la reunión del Consejo de Gobierno de la institución.

Por lo demás, no se prevén novedades. “No esperamos ningún cambio en la configuración de la política monetaria. El BCE está en hibernación, con el piloto automático”, señala Konstantin Veit, gestor de tipos de interés en Europa de Pimco, que sí espera que “el paquete de medidas de política monetaria de diciembre probablemente dará lugar a una modesta mejora de la inflación en las proyecciones macroeconómicas de marzo”.

El economista jefe de Axa IM, Gilles Moëc, insiste en que “la estrategia para el 2021 se configuró el mes pasado. La verdadera prueba de fuego llegará más tarde, una vez que la economía se haya estado normalizando durante varios meses, cuando el BCE tendrá que decidir cómo amortiguar el impacto en el mercado de la eliminación del PEPP”.

La efectividad de las compras del BCE se ha demostrado estos días en la contención de la deuda italiana, pese a las turbulencias políticas que han hecho temer por elecciones anticipadas. Y respecto al PEPP, un nuevo foco de debate ha surgido en el BCE. También se esperan señales de Lagarde sobre un posible control de la curva de tipos, una medida que defiende el Gobernador del Banco de España y que en su opinión daría más eficiencia a las compras, que ahora no se rigen por lograr niveles concretos en los tipos. El BCE sin embargo, a diferencia del Banco de Japón que sí aplica ese control, afronta la dificultad de gestionar 19 curvas de tipos distintas y la reticencia interna de dar aún mas flexibilidad al PEPP.

Normas
Entra en El País para participar