La disputa de las empresas por las vacunas es una oportunidad para sus empleados

Los legisladores de EE UU deben exigir a las compañías que tengan prioridad que mejoren las condiciones laborales

Trabajadores de Amazon, en marzo pasado en Nueva York, protestando por sus condiciones laborales.
Trabajadores de Amazon, en marzo pasado en Nueva York, protestando por sus condiciones laborales. AP

Que las empresas se disputen las vacunas del Covid-19 es una oportunidad laboral. Amazon.com, Uber Technologies y Cargill están entre las empresas estadounidenses que presionan para que sus trabajadores tengan acceso prioritario. Tienen argumentos sólidos para sostener por qué sus empleados que no pueden trabajar a distancia son esenciales. Pero eso debería conllevar tanto responsabilidades como privilegios.

La escasez de vacunas implica que las autoridades estén tomando decisiones difíciles. Un comité que asesora a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU decidió el día 20 que 30 millones de trabajadores esenciales de primera línea, como los de emergencias, maestros y empleados de tiendas de comestibles, deberían ser parte de la próxima ola de inoculaciones, junto con personas de al menos 75 años. Corresponderá a los estados decidir si siguen esas directrices. Y pueden ayudar a estos trabajadores vinculando el acceso a la vacuna a un mejor tratamiento por parte de sus empresas.

Tiene sentido dar prioridad a las compañías que han sido un salvavidas para los hogares durante la pandemia, como Amazon. Casi 20.000 trabajadores de sus almacenes y de la cadena de supermercados Whole Foods Market, propiedad del gigante, han dado positivo en Covid-19: es decir, cerca del 2,5% del personal de la empresa que no puede trabajar a distancia.

La tasa de infección de las instalaciones de procesamiento de carne y aves de corral es de hasta el 8%, según una investigación de la Academia Nacional de Ciencias. Kansas ya ha dicho que dará prioridad para las vacunas a los trabajadores de las plantas de carne y aves de corral, dada la importancia de la industria para la economía del estado.

Pero la vacunación no puede ser un simple regalo para los empleadores de los trabajadores esenciales. Empresas como Amazon se han beneficiado de un aumento en las ventas (y no solo de productos esenciales) debido al virus. La empresa de Jeff Bezos elevó al principio de la pandemia en 2 dólares por hora los salarios por el riesgo, pero solo por un tiempo limitado. Los 2.500 millones de dólares que habrá gastado en compensaciones adicionales a finales de año son menos del 0,7% de los ingresos previstos para todo el ejercicio, según Refinitiv.

El Gobierno puede hacer que las empresas rindan cuentas. Un requisito básico podría ser que las que obtengan acceso prioritario también repartan el plus por riesgo o subidas temporales de 5 dólares por hora, un beneficio que ofrecían algunas empresas, pero que muchas han anulado.
A más largo plazo, el Congreso y las autoridades locales también pueden aprobar leyes sobre bajas obligatorias por enfermedad y otras redes de seguridad, centrándose en las compañías que han demostrado ser cruciales durante la pandemia.

Sin esas medidas, parte de los dividendos de las vacunas corren el riesgo de desviarse injustamente de los trabajadores esenciales a los empleadores y sus accionistas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías