Covid

El Congreso de EE UU aprueba el nuevo paquete de estímulo de 735.000 millones

Se espera que las ayudas estén en manos de los ciudadanos la semana que viene

La líder demócrata y presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi
La líder demócrata y presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi REUTERS

El Congreso de Estados Unidos aprobó este lunes, tras meses de negociación, el nuevo paquete de estímulos fiscales por valor de 900.000 millones de dólares (735.000 millones de euros) para hacer frente a la catástrofe  económica ocasionada por meses de pandemia sin ayuda gubernamental.

Las dos cámaras del Legislativo dieron su visto bueno con cómodas mayorías al plan de rescate, tras el acuerdo anunciado el domingo por la noche entre republicanos y demócratas. Finalmente, la ley ha sido avalada en la Cámara de Representantes por 359 votos a favor y 53 en contra, mientras que en el Senado sólo seis se opusieron frente a los 92 que votaron favorablemente.

"El Senado acaba de aprobar otro importante paquete de ayuda bipartidista, contra la COVID-19", ha celebrado en su cuenta de Twitter el líder de la mayoría republicana en el cámara, Mitch McConnell, quien ha añadido que "el pueblo estadounidense puede estar seguro de que hay más ayuda en camino".

Demócratas y republicanos han optado ahora por restituir los programas que mejor funcionaron del anterior paquete de estímulo, aunque con un tamaño menor.

De los 900.000 millones previstos, aproximadamente 600.000 millones de dólares, unos 490.000 millones de euros, serán ayudas directas a ciudadanos. El Congreso otorgará 300.000 millones de dólares en prestaciones adicionales para el desempleo. El paquete de estímulo también incluye 325.000 millones de ayuda a las empresas (275.000 de los cuales para el pago de nóminas), 45.000 millones de rescate a los sistemas de transporte público, 82.000 millones para escuelas, 20.000 millones para la distribución de vacunas o 13.000 millones para cupones de comida.

Por ejemplo, el nuevo rescate rebaja a la mitad -de 1.200 a 600 dólares- los pagos directos a los contribuyentes, que también recibirán 600 dólares por hijo menor de edad; asimismo rebaja a la mitad el subsidio al desempleo de 600 a 300 dólares por semana.

Este paquete de ayuda económica, que volverá a ser debatido después de concluir el año, ha dejado finalmente fuera las peticiones republicanas de proteger económicamente al sector privado de posibles demandas relacionadas con su toma de decisiones durante la crisis de la pandemia.

No obstante, el acuerdo tampoco ha alcanzado a muchos gobiernos estatales y locales, quienes han lamentado la pérdida de casi 1.400 millones de dólares (1.150 millones de euros) a repartir entre sus sistemas educativos y de salud públicos.

Desde que los demócratas intentaron aprobar en verano un nuevo rescate de más de 3 billones que republicanos y la Casa Blanca bloquearon, las negociaciones entre los dos partidos han fracasado una y otra vez con las elecciones presidenciales de por medio.

Es por eso que los demócratas consideran el acuerdo actual como un compromiso de mínimos que a muchos deja con un mal sabor.

De hecho, una de las congresistas más progresistas dentro de los demócratas, Rashida Tlaib, compañera de Alexandria Ocasio-Cortez en el llamado "Squad", se opuso al rescate por insuficiente.

Meses de negociación

Los nuevos beneficios llegan meses después de que expirasen los anteriores, incluidos en el rescate de 2,2 billones de dólares -el mayor de la historia de Estados Unidos- aprobado en marzo, cuando empezaba la pandemia.

Ese rescate creó un programa masivo de ayuda para pequeños negocios, salvó a las aerolíneas y entregó subsidios al desempleo en un momento en el que se perdían millones de trabajos por semana entre muchos otros beneficios. La mayoría de fondos se agotaron cuando la pandemia golpeaba a finales de verano de nuevo en el país, que suma ya más de 319.000 fallecidos y 18 millones de contagios por la covid-19.

Para que entre en vigor el nuevo plan de estímulos queda pendiente su ratificación por parte del presidente saliente, Donald Trump; pero el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, ya ha anunciado que los beneficios podrían llegar a los bolsillos de los estadounidenses la próxima semana.

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