Compre juguetes en el barrio y gane una caña

Los comercios de una zona confinada se dan la mano

Colaborar es la única forma realista de salvar la Navidad

Juguetería La Elipa Madrid
Miguel Ángel Calderón, vicepresidente de La Arroba, y Joaquín García González, responsable de la juguetería Toy Planet de La Elipa, muestran el funcionamiento de la aplicación desarrollada por la asociación de comerciantes del barrio. Cinco Días

Lleva 43 campañas navideñas regentando una juguetería del barrio de La Elipa, en Madrid. Pero esta es la primera que, además de los regalos favoritos de los niños, ayuda a vender productos y servicios completamente ajenos a su negocio: batidoras, ropa, tratamientos faciales, raciones de croquetas, cañas y hasta consultas de videncia.

Joaquín García es integrante de La Arroba, una asociación de comerciantes que en tiempos de Covid y Bitcoin ha creado su propia moneda virtual: la elipi.

Por cada compra superior a 5 euros, el cliente de la juguetería acumula puntos o elipis que luego puede canjear por regalos en otros establecimientos afiliados. Los premios se cargan y descuentan a través de un código QR alojado en una aplicación móvil donde también se pueden consultar las cartas de los bares.

“Nos recomendamos los unos a los otros. Lo importante es que el consumo se quede en el vecindario”, dice García, quien trabaja en la juguetería ubicada al frente del dragón, la atracción infantil símbolo del barrio, desde que tenía 16 años.

La Arroba, una asociación de pequeños negocios, ha lanzado una aplicación móvil para incentivar el consumo en su vecindario

Iniciativas como esta, que apelan a la cooperación empresarial y la solidaridad de los consumidores, son una de las pocas posibilidades que tienen las tiendas de barrio de competir con las grandes plataformas de ecommerce y de aprovechar la temporada navideña para salvar un año marcado por la crisis sanitaria.

“La mayoría de estos negocios no tiene dinero, tiempo ni conocimientos para digitalizarse. Lo más recomendable en su caso es organizar campañas colaborativas que creen conciencia sobre la importancia de consumir a nivel local”, mantiene Sara Calvo, experta en emprendimiento e innovación social de la Universidad Internacional de La Rioja (Unir).

Antidio Vinuesa, presidente de La Arroba, cuenta que la idea de la elipi empezó a rondarles la cabeza a finales del año pasado. En marzo, cuando la pandemia obligó al Gobierno a cerrar el comercio, decidieron que era el momento de ponerla en marcha.

La app se desarrolló con la ayuda de una firma tecnológica y una inversión de 4.000 euros que se sufragó con los aportes mensuales de sus 41 asociados.

“En junio, cuando pudimos salir a la calle, empezamos a probarla y a explicarle el funcionamiento a los comerciantes, muchos de los cuales son personas mayores que no están familiarizadas con la tecnología; fue una labor de muchos días porque los límites de aforo nos obligaban a salir cada vez que entraba un cliente”, comenta Miguel Ángel Calderón, vicepresidente de la asociación.

Parte de la inversión se destinó a la impresión de una guía de uso y de cartelería invitando a los clientes a sumarse a la causa. “Ahora más que nunca te necesito a ti”, reza uno de los folletos.

Horno La Gloria Madrid
Nuria Carvajal, propietaria del horno La Gloria, muestra la aplicación desarrollada por la asociación de comerciantes de La Elipa, en Madrid. Cinco Días

Desde su lanzamiento en septiembre, la app contabiliza más de cien descargas. “Falta que más gente la conozca. A ver si le damos un empujoncito”, afirma detrás de la mampara Nuria Carvajal, propietaria junto con su hermana María del horno La Gloria. “Antes podía entretenerme hablando con los clientes, pero ahora que solo podemos recibir a un máximo de tres, todo lo tenemos que hacer deprisa y corriendo”, refiere.

Fundada por su padre en 1963, la pastelería, aunque pequeñita, es toda una institución en La Elipa. En la víspera de Reyes, los clientes forman largas colas por su roscón. Pese a la fama que les precede, a Carvajal le preocupa que la distancia de seguridad y los límites de aforo –“antes éramos cuatro despachando en el mostrador y ahora solo somos dos”– hagan aún más larga la espera y desanime de comprar a mucha gente.

Esta Navidad, las autoridades de municipios como Madrid han alentado a los ciudadanos a adquirir sus regalos en los comercios más próximos para evitar aglomeraciones en el centro de las grandes ciudades y, cuando sea posible, a hacerlo a través de internet, a fin de evitar salidas a la calle y minimizar el riesgo de contagio. Pero muchas tiendas de barrio no cuentan con canales digitales.

La pandemia ha disparado dos tendencias aparentemente contrapuestas. Según Nextdoor, una red social que conecta vecinos con establecimientos, el 57% de 2.000 usuarios encuestados en noviembre prevé comprar cerca de casa esta temporada navideña para apoyar a las pymes locales y evitar zonas muy concurridas.

Sin embargo, otro estudio, este de Fashionable Asia, sostiene que el 35,5% de los españoles ha aumentado sus pedidos en internet durante la pandemia y no tiene intención de volver a los comercios tradicionales cuando el brote se controle. Aunque Fashionable Asia es una plataforma de cosméticos, su encuesta indaga en el consumo en general.

La experiencia del pescadero Antonio Municio demuestra que el comercio online y el de proximidad pueden convivir en armonía

Antonio Municio, un pescadero del Mercado de Maravillas, en el centro de Madrid, demuestra que ambas tendencias no son irreconciliables. Hace tres años habilitó una página web a través de la cual atiende pedidos en toda España. “Las ventas presenciales han bajado un 50% desde marzo, pero las hemos equilibrado con las online”, asegura.

Aun así, afronta estas fiestas con cierta incertidumbre. “Va a depender de cuánta gente se pueda reunir a cenar y hasta qué hora, eso influye mucho”, señala.

Mercado de Maravillas Madrid
Pescadería de Antonio Municio en el Mercado de Maravillas, en Madrid. Este negocio familiar ha compensado la caída de ventas con la atención de pedidos online. Cinco Días

Algunas grandes empresas también se han solidarizado con los pequeños negocios poniendo a su disposición herramientas que pueden ayudarlos a dar el salto al mundo digital. Es el caso de Telefónica, que firmó en noviembre un acuerdo con Zerca!, una plataforma creada especialmente para el comercio de proximidad por el centro de innovación en retail de Zaragoza T-ZIR.

El sistema pone al alcance de los establecimientos una red de directorios digitales gratuitos y un marketplace desarrollado con la colaboración de Correos que integra formación, tecnología, logística y operativa.

Noelia Lázaro, directora de marketing de la plataforma de envíos Packlink, reconoce que el Covid ha propiciado el acercamiento al ecommerce de nuevos consumidores, por ejemplo, jubilados de 60 años que no salen a la calle y tienen tiempo para comparar. “Pero esas personas no van a dejar de comprar en el tendero de la esquina”, aclara.

Más que el auge de los canales digitales, lo que realmente afecta a las tiendas de toda la vida es la crisis económica, opina. “Si la gente solo tiene 50 euros para gastar, el comercio online se va a llevar una parte importante y va a quedar menos para los negocios de barrio”, explica.

Calvo, de Unir, insiste en que la única forma realista de enfrentar una situación así es organizando campañas que emocionen a la gente y pongan en marcha cadenas de solidaridad.

Los dirigentes de La Arroba saben que en una zona como La Elipa, que lleva casi tres meses confinada, llegar al corazón de los vecinos es crucial. Por eso, han gestionado el alumbrado navideño de la avenida principal, Marqués de Corbera, y apoyado la instalación de un árbol de los deseos en el centro cultural del barrio. “Una calle alumbrada anima a la gente a salir y, si la gente sale, consume”, subraya Vinuesa.

Fe de errores. Este artículo se actualizó para reflejar que Telefónica firmó el acuerdo con Zerca! el 18 de noviembre pasado y no ayer como se indicó originalmente por error.

Juguetes: Incertidumbre hasta la noche de Reyes

Juguetes
Cinco Días

Los 243 fabricantes de juguetes en España, el 97% de los cuales son pymes, van a contener el aliento hasta la noche de Reyes. Y no es para menos: hasta septiembre las ventas caen un 10%, un retroceso que podrían recuperar en parte si la campaña navideña va bien, ya que en las últimas seis semanas del calendario registran la mitad de su facturación anual.

“El cierre de este año es muy incierto. Si la situación epidemiológica se mantiene, puede que rasquemos algo. Pero si empeorara y se endurecieran las restricciones, sería un desastre”, alerta José Antonio Pastor, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ).

Esta ha pedido que el juguete sea considerado un bien esencial, al amparo de la Convención sobre los Derechos del Niño, que reconoce el juego como tal. Así, su venta no se limitaría ni en el peor escenario, como ha ocurrido en Estados Unidos, Reino Unido o Alemania. De hecho, gracias a ello, las exportaciones solo han bajado un 1% en el periodo.

Perfumes: Geles y fragancias para el reencuentro

Perfumería Covid
Efe

Black Friday, Navidad y Reyes son en conjunto el mayor pico de consumo para perfumería y cosmética, puesto que durante esas fechas se concentra entre el 22% y el 25% de las ventas anuales de algunas categorías emblemáticas como el perfume. En las fiestas de 2019 el regalo estrella aportó 400 millones de los más de 1.300 millones que movió el sector en estas semanas. El cuidado de la piel generó otros 350 millones y la cosmética de color, 150 millones.

“Este año esperamos que las ganas de recuperar nuestro estilo de vida y de reencontrarnos, siempre con responsabilidad, volverán a estimular el mercado”, dice Val Díez, directora general de la patronal Stanpa.

La industria en España está formada por más de 500 compañías, de las que el 84% son pymes. Durante el estado de alarma, medio centenar de estas empresas se volcaron a la fabricación desinteresada de geles hidroalcohólicos, “un producto casi inexistente entonces, que ahora es parte de nuestras vidas”.

Jamón ibérico: Atentos al consumo en los hogares

Jamón ibérico
Asici

El fabricante de jamones y embutidos ibéricos Enrique García ha bajado sus precios un 50% para agotar en las charcuterías el stock que no ha podido vender a bares y restaurantes por los cierres que ha sufrido la restauración. Pero, según la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici), no debe esperarse una liquidación generalizada de saldos.

“Algunas empresas han ajustado un poco sus precios, pero no mucho, porque el jamón ibérico es un alimento que cuesta muchísimo producir y daría mala imagen”, señala Antonio Prieto, presidente de Asici. “Desde que el cerdo se sacrifica hasta que sale al mercado pueden pasar dos, tres y hasta cuatro años, todo el proceso que recibe entremedias tiene un coste grandísimo”, explica.

En lo que sí está de acuerdo es en que el resultado de esta campaña navideña dependerá del consumo en los hogares, que estará condicionado por el límite en las reuniones y el toque de queda que imponga cada comunidad. “Que diez personas se puedan juntar para celebrar las fiestas es mejor que seis, porque así la conversación es más animada y se come más”, afirma. Al gasto de las familias se encomiendan 872 productores de jamón ibérico y 17.000 explotaciones ganaderas.

Turrones: 250 millones en juego en tres semanas “inéditas”

Turrones España
Produlce

Más de un centenar de empresas y pequeños obra­dores elaboran el dulce navideño por excelencia en ­España, aunque el 90% de la facturación se concentra en unas 25 compañías. El periodo de fin de año representa para los fabricantes de turrones y mazapanes entre un 80% y un 85% de la facturación de todo el ­ejercicio, “es decir, el sector se juega en tres semanas 250 millones de euros”, precisa Rubén Moreno, se­cretario general de Produlce, asociación que representa también a las categorías de caramelos, chicles, chocolates y pasteles.

Si bien la demanda de turrones y mazapanes suele mantenerse muy estable de una Navidad a otra, Moreno reconoce que este año el sector “va a vivir unas fiestas totalmente inéditas”, por lo que la mayoría de empresas están preparándose para repetir las 24.000 toneladas que se vendieron en las ­fiestas de 2019, cuando en todo el año se facturaron 289 millones de euros, de los cuales el consumo nacional se llevó 237 millones.

Normas
Entra en El País para participar