Contratos de trabajo

Escrivá avanza la creación de una "tasa" que penalice no cotizar los fines de semana y vacaciones

El departamento de Seguridad Social estudia incrementar el coste de dar de baja un contrato en los casos en los que se observe que es para eludir el pago de cuotas

El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá.
El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá.

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha avanzado hoy cuáles creen que deben ser las actuaciones del Gobierno para la próxima reforma laboral que, según ha recordado, Bruselas lleva tiempo exigiendo a España. En concreto, ha precisado que las medidas deben centrarse en eliminar la excesiva dualidad del mercado de trabajo, polarizado entre los trabajadores temporales y precarios y los indefinidos con mejores condiciones.

En este sentido, Escrivá ha anunciado, durante una conferencia en Nueva Economía Forum, una medida que está estudiando su departamento para intentar atajar la práctica de dar de baja los contratos los fines de semana y las vacaciones para que el empresario no pague las cotizaciones de esos días. tasa de temporalidad. "Se trata de una práctica intolerable, y claramente vamos a penalizarla".

Dicha penalización podría llegar en forma de la creación de una "tasa" que se cobraría en el momento de dar de baja el contrato, ya que, según ha dicho Escrivá, la gran agilidad con la que el sistema de Seguridad Social permite dar de alta y de baja los contratos permite esta estrategia empresarial para ahorrar costes de cotización.

Aunque no ha dado más detalles, desde el Ministerio de Seguridad Social explican que estaría pensando en cobrar una pequeña tasa por cada baja que se dé en un contrato, pero esto no sería para todas las bajas de contratos sino para las empresas que se compruebe que tienen una excesiva rotación en sus contratos para eludir cotizaciones de fin de semana o vacaciones.

"Esto se ha convertido en algo cultural y no podemos aceptarlo y vamos a establecer una tasa para las bajas que se den de contrataos, estamos estudiando cómo hacerlo para que sea eficaz", ha dicho hoy Escrivá. Esta referencia a la eficacia de la medida, se enmarca en el hecho de que ya existe una sobrecotización en los contratos de menos de cinco días de duración del 40% para penalizar esta práctica pero que, por lo que parece, no está teniendo la eficacia esperada.

En el último decreto escoba del año 2018 el anterior equipo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, con Magdalena Valerio al frente, ya elevó dicha sobrecotización del 36% al 40% para intentar evitar esta práctica, algo que no se está consiguiendo, ya que uno de cada cuatro contratos eventuales tiene una duración de 7 días o menos.

Coste de los ERTE: 30.000 millones este año

Escrivá ha avanzado también que la otra pata de la próxima reforma laboral deberá abordar cómo bajar una "tasa de paro estructural del 14%". Para ello ha hablado de dos posibles cambios normativos. Por un lado, el que afectará a los expedientes de regulación de empleo (ERTE), "que ya no serán generalizados sino para aquellos que como consecuencia de la crisis necesiten hacer una reestructuración temporal". En ese sentido, ha dicho que será imprescindible engarzar los nuevos ERTE en la negociación colectiva e introducir elementos de formación para recapacitar y recualificar a los trabajadores afectados.

Asimismo, el ministro ha vuelto a insistir en que "el gasto de todo el esquema de los ERTE en 2020 ascenderá a unos 30.000 millones", lo que incluye las prestaciones por desempleo, la exoneración de cotizaciones y las ayudas a autónomos. Además, ha añadido que el coste de estos ajustes en 2021 "todavía no se sabe" porque dependerá de la velocidad con la que se consiga distribuir la vacuna, entre otras cosas. Pero, en cualquier caso, un mayor gasto en ERTE que el presupuestado para el próximo año (apenas 1.600 millones de euros) "estará perfectamente justificado".

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