Infraestructuras

Renfe entra en el Tren Maya de México para asesorar desde la obra hasta la puesta en marcha

Prestará tres años de consultoría, junto a Ineco y Deutsche Bahn, sobre la construcción o la elección de los trenes

El presidente de Renfe, Isaías Táboas, junto al ministro de Transportes, José Luis Ábalos, en una imagen de archivo.
El presidente de Renfe, Isaías Táboas, junto al ministro de Transportes, José Luis Ábalos, en una imagen de archivo.

Renfe ha dado un nuevo y muy importante salto internacional con su entrada en México para asesorar uno de los principales proyectos ferroviarios puestos en marcha en América: la construcción del Tren Maya y el pedido y puesta en circulación del material rodante.

La compañía pública española ha ganado el contrato de operador en sombra (shadow operator en el argot del ferrocarril), en consorcio con la rama de ingeniería de la alemana Deutsche Bahn, DB Engineering & Consulting, y con la ingeniería pública española Ineco. Esta última tenía ya relación con el proyecto.

Los servicios de consultoría que serán prestados al promotor de la línea, la estatal mexicana Fonatur, se alargarán durante tres años y ascienden a 13,5 millones de euros. Durante ese plazo, Renfe jugará un papel esencial en el desarrollo de una iniciativa cuya inversión está prevista en 6.500 millones de euros.

El otro gran proyecto en América, el de la línea de alta velocidad entre Houston y Dallas, en Texas (EE UU), también está siendo asesorado por Renfe, que además atesora el contrato de operación real hasta 2042. Su cartera de ingresos en el AVE texano, al que accedió con un contrato previo de shadow operator como el ahora firmado en México, se estima en 6.000 millones de dólares.

Más allá de esta trayectoria en América, Renfe opera la alta velocidad en Arabía Saudí (línea La Meca-Medina) y aspira a ser asesor de la línea Rail Báltica, que enlazará Estonia, Letonia y Lituania. El grupo que preside Isaías Táboas también ha depositado sus expectativas en posibles contratos de Cercanías en Francia.

Viajeros y mercancías

El Tren Maya tendrá uso mixto, para el transporte de viajeros y de carga. Enlazará las regiones de Campeche, Chiapas, Tabasco, Quintana Roo y Yucatán, en la Península de Yucatán. Su extensión alcanzará los 1.460 kilómetros divididos en dos fases: la primera entre Palenque y Cancún con 951 kilómetros, y una segunda que va de Cancún a Escárdega y que se extiende a lo largo de 509 kilómetros. Buena parte del trazado no precisa expropiaciones al tenerse que construir sobre viejas líneas.

Parte del proyecto, eso sí, está sujeto aún a duras negociaciones entre el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y las poblaciones indígenas, que ven en el Tren Maya una amenaza a su forma de vida y al entorno natural.

El papel inicial será de ‘shadow operator’ durante tres años, con un contrato de 13,5 millones

Entre las labores del consorcio ganador figura el diseño de los requisitos para la operación de la línea o de las necesidades de mantenimiento. Los trabajos de operador en sombra suelen acarrear también estudios de demanda o la propuesta de modelos de negocio. Otra de las claves será el control de la producción y suministro del material rodante, cuestión sobre la que Fonatur ha pedido ya muestras de interés a fabricantes internacionales de trenes.

Renfe y sus aliados de consorcio permanecerán al frente de la infraestructura hasta que comience la fase de pruebas, lo que se espera en 2023 para la primera fase.

El consorcio con Ineco y DB Engineering & Consulting había ofertado en octubre para convertirse en shadow operator de la infraestructura que impulsa la actual Administración. López Obrador ha mostrado empeño en sacar adelante las obras en plena crisis una vez que suspendió el proyecto estrella de su antecesor: el Nuevo Aeropuerto Internacional Ciudad de México.

Enfrente de Renfe pujó el equipo de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya y Audingintraesa. Pero Renfe y los suyos se fueron por encima del presupuesto que esperaba Fonatur, aunque este no había sido expresado en los pliegos, y los segundos no alcanzaron la puntuación técnica requerida. El concurso fue declarado desierto, pero Fonatur ha seguido negociando con la opción hispano-germana en busca de operador.

Para el sector español de las infraestructuras y el transporte, este nuevo triunfo de Renfe fuera de su mercado natural es prueba de solvencia. La compañía ha actualizado su plan de negocio y pasa de otorgar un peso del 10% sobre las ventas a la actividad internacional en 2028, a una nueva meta del 20% sobre los ingresos.

Talgo y CAF, entre las interesadas en suministrar los trenes

Empresas de todo el mundo. Los fabricantes españoles Talgo y CAF; la germana Siemens; la canadiense Bombardier, las compañías chinas Huawei, CRRC Zhuzhou Locomotive y China Railway Construction Corporation; las francesas Alstom y Thales, o la suiza Stadler, han tomado posiciones para participar en los concursos de equipamiento de la infraestructura y suministro del material rodante.

Flota inicial. En una primera fase, Fonatur pedirá 43 trenes para el Tren Maya. El presupuesto de compra asciende a unos 40.000 millones de pesos (unos 1.640 millones de euros)

Inquietudes. Fonatur ha recibido cerca de 2.000 preguntas de las empresas en la conocida como fase de aclaraciones, una vez solicitadas las muestras de interés.

Calendario. La fecha prevista para la presentación de las ofertas técnicas y económicas está fijada para el 26 de abril, y la adjudicación debería producirse el 26 de mayo.

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