Lagarde pasa la batuta a los Gobiernos

Sería mejor que el estímulo de los países fuera acompañado por las reformas que quiere el BCE

Christine Lagarde está dejando los fuegos artificiales a los políticos. Ayer anunció que prolongará el plan de estímulo, pero no aportó novedades. Es el turno de los Gobiernos.

La principal preocupación del BCE es mantener condiciones de financiación favorables para los países, las empresas y los hogares. Sus últimos anuncios ayudarán. Su programa de compra de activos para la pandemia se extenderá al menos hasta marzo de 2022, de modo que el Banco comprará 500.000 millones más en bonos, para un total de 1,85 billones. Además, los bancos podrán pedir prestado dinero al BCE en términos ultragenerosos hasta junio de 2022, un año más de lo previsto.

Las prórrogas eran necesarias. El BCE bajó ayer su predicción de crecimiento para 2021 al 3,9% desde el 5% y no ve que la inflación se vaya a acercar a su objetivo del 2% en su horizonte de previsión, que se extiende hasta 2023. Pero pueden no bastar.

Ayer también, los bancos pidieron prestados 50.400 millones al BCE en una subasta de tres años al mismo interés que se ofrecerá durante un año más. Está muy lejos del récord de 1,3 billones prestados en junio y sugiere que las entidades no quieren ampliar el crédito o que no hay demanda. Mientras, los costes de préstamo soberano ya están bajos en toda la zona euro, aunque los políticos estén gastando enormes cantidades para proteger a las empresas y los trabajadores de lo peor de la crisis.

La batuta pasa a los Gobiernos. Los líderes de la UE parecen estar a punto de cerrar un acuerdo sobre el estancado paquete presupuestario, que incluye un préstamo conjunto de la UE de 750.000 millones. Ayudará, pero el riesgo es que los Gobiernos no orienten el gasto de forma inteligente, o retiren el apoyo fiscal demasiado pronto. Y sería mejor que el estímulo fuera acompañado por el tipo de reformas que quiere Lagarde para mejorar la productividad. Puede ser demasiado pedir, dado que la principal prioridad de los Gobiernos es impulsar el crecimiento en lugar de abordar problemas estructurales muy arraigados. Pero cualquier cosa que le quite la carga al BCE será bienvenida.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías