Supervisión

Calviño aplaza la reforma que dará más poder a la CNMV para vigilar a la banca

La nueva fórmula se frena pese a que está incluida en el plan de reformas; Economía explicó la situación a los candidatos a dirigir el organismo

Rodrigo Buenaventura, actual director de mercados de la CNMV y futuro presidente del supervisor.
Rodrigo Buenaventura, actual director de mercados de la CNMV y futuro presidente del supervisor.

Está en la agenda, pero no la fecha de su puesta en marcha. La reforma del modelo supervisor del sector financiero hacia uno dual –con la CNMV centrada en la conducta y el Banco de España, en la solvencia–, tendrá que esperar, según fuentes conocedoras de las intenciones del Ministerio de Economía.

Los candidatos a dirigir el supervisor de los mercados están informados. Incluso uno de ellos, el preferido, declinó ocupar el puesto si no se conferían a la CNMV esos nuevos poderes para vigilar más a la banca. Los elegidos serán designados formalmente la próxima semana, después de que este miércoles sean examinados por el Congreso. Son Rodrigo Buenaventura, futuro presidente del supervisor, y Montserrat Martínez Parera, que será la vicepresidenta.

En el plan de reformas presentado por Economía en febrero de 2019, antes de que se entrara en el bucle de elecciones generales en abril y noviembre de ese año, pero con la misma ministra, Nadia Calviño, ya consta que se elaboraría un libro blanco para “avanzar hacia un modelo de supervisión financiera twin peaks (dos picos)”. Con él, la CNMV controlaría la conducta de las instituciones financieras en todos los ámbitos, no solo en el de los servicios de inversión, sino también en el de comercialización de todo tipo de productos financieros, como los depósitos clásicos y las hipotecas. De estos últimos se encarga ahora el Banco de España.

El supervisor que preside Pablo Hernández de Cos cedería, por lo tanto, gran parte de sus poderes a la CNMV. El actual alto cargo de un organismo financiero internacional que fue propuesto para pilotar el supervisor que dirigirán Rodrigo Buenaventura y Montserrat Martínez Parera impuso, según las fuentes consultadas, como condición que el traspaso de esas competencias se hiciera de inmediato. Pero el Ministerio de Economía no está en disposición de comprometerse a esto, ya que tiene un trabajo ingente por delante solo con la gestión del fondo de recuperación europeo.

Desde los tiempos de Julio Segura y Fernando Restoy se ha solicitado este sistema

Las ajustadas mayorías en el Parlamento también son un problema. Es un asunto para un momento más favorable.

La supervisión financiera, una vez se ponga en marcha este nuevo sistema, daría un giro de 180 grados. Si es que alguna vez se logra... Desde la CNMV se ha solicitado al menos desde los tiempos de Julio Segura, de 2007 a 2012, que tuvo de segundo a Fernando Restoy –ahora presidente del Instituto para la Estabilidad Financiera–, uno de los organismos del denominado banco de los bancos centrales, el Banco de Pagos Internacionales (BIS). También lo ha hecho Sebastián Albella.

El Banco de España

La actual subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, también se pronunció a favor del modelo de dos supervisores, cada uno centrado en una labor específica. La institución que todavía preside Sebastián Albella se ocupa ahora de controlar los mercados de renta variable y deuda y también es la responsable de que se cumplan las normas de comercialización de algunos, pero no todos, productos financieros. Entre ellos, los fondos de inversión, los productos cotizados (acciones o bonos, por ejemplo), los derivados (opciones, futuros y warrants, entre ellos) y los estructurados o depósitos que incluyen un derivado en su composición. Pero carece de competencias en la comercialización de préstamos (créditos al consumo, hipotecarios y vinculados a tarjetas de crédito) y de los depósitos clásicos.

La institución que dirige Cos vigilaría la solvencia de los brókeres y de las aseguradoras

La CNMV tampoco vigila la venta de los seguros de ahorro, en la práctica un producto financiero más que se ofrece en las ventanillas de los bancos, ni la de los fondos de pensiones. Todos estos instrumentos caen bajo la batuta supervisora de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), un organismo que es una dirección del Ministerio de Economía.

El nuevo modelo supondría que la CNMV habría de ocuparse de velar por la integridad del mercado y, al mismo tiempo, de la comercialización de todos los productos financieros sin distingos de ningún tipo.

El modelo que más triunfa en Europa

Siglo XXI. Hasta finales del siglo pasado, el sistema de supervisión predominante en todo el mundo era el sectorial: con un supervisor para la banca, otro para los seguros y otro para los mercados. Este es el que sigue vigente en España, con el Banco de España, la DGSFP y la CNMV, respectivamente. “Este modelo respondía bien a una estructura de la industria en la que los distintos tipos de entidades de­sem­peñaban primordialmente su actividad en un solo sector”, aseguró en 2016 el por entonces subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy. La futura vicepresidenta de la CNMV, Montserrat Parera, fue la jefa de gabinete de Segura y Restoy en la CNMV y de este último cuando fue subgobernador del Banco de España. A cambio de traspasar trabajo a la CNMV, el Banco de España se haría cargo de la solvencia de las sociedades y agencias de valores, ahora bajo la vigilancia de la CNMV, y de la de las aseguradoras, labor actualmente en manos de la DGSFP. Reino Unido –con la Financial Conduct Authority (FCA), por un lado, y con el Banco de Inglaterra y su Prudential Regulation Authority (PRA), por otro–, Francia, Italia, Holanda y Bélgica, entre otros países, han optado por este organigrama.

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