Carolina de Velasco: “Las empresas impulsamos una sociedad más inclusiva”

Applus+ ha sido reconocida con el Premio CincoDías a la Innovación Empresarial en la categoría de responsabilidad social 

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En un entorno en el que no siempre se vincula la diversidad con la inclusión, incorporar de manera efectiva a la plantilla a personas con discapacidad intelectual, a través del programa Sin Límites, es lo que hizo a Applus+ merecedora del Premio CincoDías a la Innovación Empresarial en la categoría de responsabilidad social. Su responsable de talento, cultura y diversidad, Carolina de Velasco (Madrid, 1981), insiste en que las empresas deben ser el reflejo de la complejidad de la sociedad.

¿Por qué es importante la diversidad en una empresa como Applus+?

Los trabajadores lo significamos todo en la compañía. Construimos una cultura innovadora mediante la diversidad y la inclusión. Para Applus+, la diversidad es la búsqueda de talento según las capacidades, talentos y aptitudes que se tenga, como no puede ser de otra manera, porque es un reflejo de la sociedad. Necesitamos un talento diverso que nos ayude a competir en un entorno global como es en el que estamos. Primamos la eliminación de prejuicios y sesgos inconscientes junto con la inclusión sociolaboral y la promoción profesional de todos los grupos sociales, haciendo hincapié en aquellos que podrían tener más dificultades. Las personas somos el recurso esencial de la empresa, lo creo yo y lo cree la compañía, y gestionarlas desde la diversidad y la inclusión permite recoger todo el talento presente en la sociedad.

¿En qué consiste el programa Sin Límites?

En fomentar la incorporación de las personas con discapacidad intelectual a la compañía para enriquecer nuestros recursos humanos. Hemos alcanzado acuerdos con fundaciones y asociaciones con el objetivo de canalizar su experiencia, que permite crear un entorno de trabajo inclusivo para ofrecer un proyecto de futuro a estas personas. Y no es solo esto, sino que contribuye también a sensibilizar a todos los trabajadores de la empresa de las grandes ventajas y valores del aprecio al diferente en el trabajo.

¿Cómo se lleva a la práctica?

Estudiamos primero las necesidades de contratación, detallamos el perfil y se lo remitimos a estas organizaciones como demanda de empleo. No es que sea un tema social, sino que es una necesidad real dentro de la compañía. Después, incorporamos a la persona seleccionada mediante un sistema real de inclusión que llamamos empleo con apoyo. Antes de realizar sus funciones, la persona seleccionada hace unas actividades de orientación con capacitadores in situ. Hay un mentor dentro de la compañía que le va acompañando en esa primera toma de contacto con la compañía. Eso hace que la persona se sienta cómoda desde el primer momento porque tiene a alguien que ya conoce mucho. Tras tres meses de trabajo se evalúa para hacer un seguimiento en colaboración con las fundaciones para que su incorporación sea plena. También es importante que la persona que se ha incorporado vea que su trabajo es un beneficio para la compañía.

¿Cómo trabajan esto con el resto de empleados? ¿Es difícil gestionar la diferencia?

Muchas veces no es solo sensibilizar a las personas de la empresa, sino también conocer a la que se va a incorporar. Eso te va a ayudar a cómo te vas a relacionar con esa persona. Puede que pienses que la persona es una maleducada porque no te da los buenos días, pero a lo mejor lo que no sabes es que esa persona es autista y tiene mayor dificultad a la hora de relacionarse. Esto es muy importante no solo para que el programa funcione, sino también para que lo hagan los departamentos. Si nos conociéramos más los unos a los otros, creo que nos entenderíamos más. Al final, todas las personas somos diferentes. Esto no es solo una cuestión de tener capacidades diferentes, sino de que todos somos distintos.

Ahora que todas las compañías tienen políticas de diversidad, ¿cómo resultan creíbles?

Las compañías somos un factor de impulso para conseguir una sociedad inclusiva. Yo creo que los números son la evidencia de que se están haciendo las cosas bien y de que se va por el buen camino. Al final, tú puedes hablar, puedes comentar, puedes aludir a un montón de ideas, pero lo que muestra que una compañía está de verdad luchando son los números. En nuestro caso, 43 personas con discapacidad intelectual se han incorporado a nuestro proyecto Sin Límites. Esto no es que venda un programa, es la realidad.

¿Cuál es el mayor reto en materia de recursos humanos ahora mismo?

La robotización y la mecanización, que van a impulsar la desaparición de muchos puestos de trabajo, pero yo creo que es un reto muy bonito porque tendremos que facilitar un nuevo aprendizaje a los empleados para que se puedan adaptar a los puestos de trabajo futuros. Es un reto fascinante y las compañías no deben quedarse atrás. También ahora, con el Covid-19, es importante que se siga apostando por la diversidad, quienes no lo hagan porque consideren que no es su objetivo actual se van a quedar atrás. Gracias a la diversidad fomentamos la innovación y la creatividad; las compañías que no desarrollen este pensamiento no podrán salir de la caja.

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