Lagarde llama a la cautela ante la vacuna y la prima de riesgo cae al nivel de febrero

Los bancos centrales enfrían la euforia por el hallazgo y devuelven las compras a la deuda soberana

Lagarde llama a la cautela ante la vacuna y la prima de riesgo cae al nivel de febrero
Foto: Bernd Hartung for ECB

El anuncio de Pfizer del lunes del hallazgo preliminar de una vacuna contra el coronavirus con una efectividad del 90% provocó una oleada de ventas en la deuda soberana que se ha revertido en gran medida en las jornadas posteriores, a la vista de la gravedad de la segunda ola de la pandemia y su impacto en la economía y de la continuidad del compromiso de los bancos centrales en apoyar la recuperación.

La distribución de la vacuna tardará en llegar y mientras, y a pesar de que su hallazgo pueda mejorar las expectativas, será necesario un importante estímulo monetario y fiscal, según el mensaje lanzado hoy por los responsables de los principales bancos centrales del mundo, reunidos en el foro organizado por el BCE.

Christine Lagarde, presidenta del BCE –en el encuentro mantenido con Jerome Powell, presidente de la Fed, y Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra–, reconoció hoy que el anuncio de Pfizer “permite ver ahora el otro lado”, el del fin de la pandemia. Y defendió además que las medidas de estímulo seguirán siendo “extremadamente útiles para llegar al otro lado del río”. Pero también quiso ser cauta, sin perder de vista la gravedad de la situación económica actual. “No quiero parecer eufórica”, aseguró, para recordar la incertidumbre que rodea al hallazgo de Pfizer en cuanto a su fabricación, almacenamiento y transporte –que debe hacerse a muy baja temperatura– o el grado de inmunidad que se puede esperar.

"Estamos claramente viendo un poco menos de incertidumbre en varios frentes. Que ya se hayan realizado las elecciones en Estados Unidos ha reducido algo la incertidumbre. Con el progreso del Brexit hay menos ansiedad, aunque sigue la incertidumbre. Y el anuncio de una vacuna también ha reducido algo la incertidumbre", añadió. 

Aun así, ya en la primera jornada del foro, este miércoles, Lagarde insistió en la importancia de mantener el apoyo a la economía en la segunda ola y apuntó a las compras de deuda de su programa antipandemia y las líneas de liquidez a la banca como las fórmulas con las que el BCE reforzará estímulos en diciembre, momento en que se prevé anuncie nuevas medidas. Tras estos mensajes, las compras han regresado a la deuda soberana, que vuelve a descontar un largo escenario de tipos cero e intervención de los bancos centrales a pesar del impulso que supondrá la vacuna contra el Covid-19.

En la jornada de hoy, el rendimiento del bono alemán a una década cayó al -0,536%, desde el –0,479% al que llegó a subir esta semana, cuando el dinero fluyó hacia los activos de riesgo. Ese incremento de la rentabilidad del bono alemán, mientras en paralelo se han mantenido relativamente estables los bonos de la periferia, ha permitido esta semana rebajar las primas de riesgo española e italiana. Así, con el bono español en el 0,132%, la prima española está en los 66,8 puntos básicos, al nivel de febrero y ya sí en los niveles previos al estallido de la pandemia.

El rendimiento del bono italiano a una década cayó  al 0,685%, con lo que la prima de riesgo del país ha retrocedido a los 122 puntos básicos, el nivel más bajo desde el segundo trimestre de 2018. “El rendimiento del bono español no llegará a los mínimos de agosto de 2019, en el 0,035%, pero sí se moverá en rango en el nivel actual”, señala Cristina Gavín, gestora de renta fija de Ibercaja Gestión. En su opinión, la deuda soberana va a seguir jugando un papel fundamental como refugio y recuerda que el mensaje del BCE es que aún queda largo camino hacia la recuperación.

Otra de las cuestiones que más preocupan a los bancos centrales es la salud de la banca. El sector ha recibido una ingente liquidez en esta crisis pero afronta el riesgo de una oleada de impagos, ante la que ya se anticipa con fuertes provisiones. “Los bancos deben estar muy atentos a sus balances,”, ha advertido Lagarde, que no cree que vaya a darse un shock de morosidad en la banca y que destaca el papel que están jugando las moratorias de los gobiernos.

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