Mil recorridos en siete islas + una... es Canarias

En aguas tenebrosas, volcánicas y suaves como brisa de verano

¿De verdad, prefiere las selvas de Borneo a bosques de cuento?

Teide
El majestuoso volcán Teide (Tenerife), con 3.718 metros de altitud, es el pico más alto de España. Erupcionó por última vez en 1909. Getty Images
Santa Cruz de Tenerife

El siete es un número mágico, sagrado en muchas culturas y religiones y un imán para jugadores en busca de fortuna. La Tierra –dicen– se creó en siete días y en el reparto, las Canarias se sacaron el premio gordo de la lotería: son las islas afortunadas. Siete hasta 2018, cuando se añadió el hasta entonces islote de La Graciosa, al norte de Lanzarote. Si nos permiten, lo dejamos en siete más una, que no está la cosa para tentar la suerte.

A merced del océano Tenebroso, el Atlántico, volcánicas y con un clima suave como una brisa de verano. Playas paradisíacas –y no es un anuncio– y un arcoíris –siete también– de arenas de colores que van del blanco al negro o del dorado al rosa; reservas naturales que parecen bosques de cuento donde pululan los duendes, ¿de verdad quiere ir a las selvas de Borneo?, ciudades coloniales que le trasladarán a otra época y árboles con un millar de historias. No lo dude y síganos hasta más allá de las columnas de Hércules. ¡Nos vamos de isla en isla... a Canarias!

1- Tenerife

Playa del Benijo
Una mujer camina descalza por la orilla de la playa del Benijo, en Tenerife. Getty Images

La más popular gracias al espectacular Parque Natural del Teide, lleno de contrastes y paisajes sobrenaturales donde sobresale el majestuoso volcán. A 3.718 metros de altura, es el pico más alto de España, se puede subir hasta su cráter, con reserva previa y no se olvide nunca de llevar ropa de abrigo. Si adora los bosques encantados adéntrese en el Parque Natural de Anaga y déjese atrapar; disfrute de un baño en la fantástica playa del Benijo y recorra su coqueta capital patrimonial, San Cristóbal de La Laguna.

2- Gran Canaria

Las emblemáticas dunas de Maspalomas son uno de los lugares más singulares del archipiélago, recorrer la reserva natural con el mar al fondo es maravilloso; también debe perderse por las calles de la capital, Las Palmas, hasta llegar al colorido barrio de Vegueta, el más antiguo, que acoge su bonita catedral. Los amantes del trekking disfrutarán del recorrido hasta llegar al Roque Nublo, de origen volcánico y a 1.813 metros de altura.

3- Fuerteventura

Betancuria
Betancuria, en la costa oeste de la isla de Fuerteventura. Getty Images

La segunda más extensa, tras Tenerife, y la más cercana a las costas africanas, a solo 95 km y a otros 940 de la Europa continental. Sus bellísimas y largas playas –Sotavento, Risco del Paso, Mal Nombre, Cofete, Corralejo, llena de dunas, o Los Charcos– son uno de sus mayores atractivos. La llamada ruta de los faros, del de Punta Jandía al de Punta Pesebre, pasando el del Tostón y el de La Entallada, está llena de romanticismo y paisajes mágicos. Betancuria es uno de esos pueblos con encanto que le seducirá.

4- Lanzarote

Es la más oriental del archipiélago junto con Fuerteventura y La Graciosa. Imprescindible y sagrada es la visita al Parque Nacional de Timanfaya, un espectacular capricho de la naturaleza; creerá estar en otro planeta, lleno de actividad volcánica. En el interior de un tubo volcánico está otro lugar imperdible, los Jameos del Agua, donde el líquido elemento y la roca de la antigua lava se funden en un espectáculo que le dejará con la boca abierta. Sin aliento se quedarán también los surfistas al coger las olas de la imponente playa de Famara.

5- La Graciosa

Caleta del Sebo
Un turista contempla las casas de Caleta del Sebo, en La Graciosa. Getty Images

A tiro de piedra de Lanzarote, a este diminuto islote se le conoce como la octava isla canaria y es el secreto mejor guardado del archipiélago. Es ideal para los que buscan una desconexión total. Casi desértica, no encontrará carreteras asfaltadas y los colores más repetidos serán el verde, blanco y azul, como los de las casas de Caleta del Sebo. Naturaleza en estado puro y playas paradisíacas, como la de Baja del Ganado. Y todo a solo 20 minutos en barco del mundanal ruido.

6- La Palma

Es conocida como la isla Bonita y en su totalidad es Reserva de la Biosfera. Es también la segunda más elevada de Canarias, con el Roque de los Muchachos, a 2.426 metros de altura. Allí está el observatorio astrofísico homónimo, con uno de los telescopios más grandes del mundo. Muy cerca, el seductor Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, ideal para pasar la noche bajo las estrellas. Tres de los atractivos de esta exuberante isla.

7- La Gomera

Garajonay
Parque Nacional de Garajonay, en La Gomera. Getty Images

Fue el último territorio que pisó Colón en su viaje a América, por eso se la conoce como la isla Colombina. El fantasmagórico Parque Nacional de Garajonay, a menudo cubierto de nubes, es la joya más preciada de la isla, Reserva de la Biosfera y, el parque, Patrimonio de la Humanidad. ¡Que se detenga el tiempo!

8- El Hierro

Es la segunda más pequeña de Canarias tras La Graciosa. Hasta ella no ha llegado todavía el turismo de masas, lo que es un plus. A diferencia de sus hermanas, sus costas suelen ser rocosas y abruptas, con acantilados inaccesibles y calas y piscinas naturales como las del Charco Azul, para relajarse. Es Reserva de la Biosfera y Geoparque por la Unesco.

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