Mapa de poder en el Ibex

Iberdrola marca máximos históricos en Bolsa y vale ya 72.105 millones

La 'utility' se sitúa a un 8,5% de Inditex, debido al rally en los últimos días del grupo textil

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola.
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola.

Iberdrola ha cerrado la sesión del miércoles con una capitalización de 72.105 millones de euros, a 11,355 euros por acción, con lo que se sitúa en máximos históricos. Inditex, sin embargo, ha ganado distancia frente al grupo que preside Ignacio Sánchez Galán en cuanto a valor bursátil desde el 3,8% que le sacaba el pasado viernes. A cierre del miércoles, el gigante textil valía 83.963 millones. Se sitúa a un 8,6% del valor del grupo fundado por Amancio Orteg, gracias al rally del 15,5% desde la sesión del lunes, tras conocerse los avances en la vacuna de Pfizer contra el Covid-19.

Sin tener en cuenta el pago de dividendo, la revalorización de Iberdrola asciende al 23,7% desde comienzos de año, vale más que Endesa, Naturgy, Repsol, Red Eléctrica y Enagás juntas, y además supera a Santander, BBVA, Bankia, Sabadell y Bankinter. Inditex, pese a la recuperación de los últimos días, retrocede alrededor de un 15% en 2020.

IBERDROLA 11,66 -0,34%
INDITEX 25,59 -1,50%

La utility ha defendido además el dividendo hasta la extenuación. Este año ha abonado 0,4 euros por título –cierto que ha empleado la fórmula del scrip, que implica que quien lo desee reciba acciones en lugar de efectivo–, un 14% más que en 2019. Y se ha comprometido a que la remuneración crezca a un ritmo anual que suponga en 2022 un incremento del 23% frente a 2017, hasta un mínimo de 0,44 euros por acción. El porcentaje que destinará a retribuir a sus alrededor de 600.000 accionistas será del 65% al 75% del beneficio. Para compensar las ampliaciones derivadas del scrip dividend, también realiza recompras de títulos para dejar su número estable. No se produce, por lo tanto, dilución del accionista.

El último plan lanzado al mercado por Iberdrola el pasado 5 de octubre, con un plan de inversiones de 75.000 millones hasta 2025, ha sido otro catalizador de la acción. Esa sesión se disparó un 3%, con el mantra de “adelantarse y aprovechar las oportunidades de la revolución energética que afrontan las principales economías del mundo”.

El mapa de poder en la Bolsa española ha ido cambiado en los últimos 20 años. A comienzos de 2000, Telefónica, Banco Santander y BBVA eran los líderes. La teleco valía más de 80.000 millones, y cada uno de los bancos, alrededor de 40.000 millones. Ya al cierre de 2019, con la Gran Crisis Financiera superada pero con el sector financiero dañado, Inditex era la más valiosa con cerca de 100.000 millones de euros, seguida de lejos por la entidad que preside Ana Botín (62.000 millones). Iberdrola ya estaba en el podio con más de 58.000 millones. Pero, al contrario que sus rivales, ha ido ganando terreno en pleno Covid.

La compañía que preside Ignacio Sánchez Galán ha sacado partido del furor por las energías verdes, ha firmado compras de calado, como la de la PNM Resources por cerca de 3.700 millones, y al mismo tiempo ha mantenido una estricta política de costes.

La utility ha defendido además el dividendo hasta la extenuación. Este año ha abonado 0,4 euros por título –cierto que ha empleado la fórmula del scrip, que implica que quien lo desee reciba acciones en lugar de efectivo–, un 14% más que en 2019. Y se ha comprometido a que la remuneración crezca a un ritmo anual que suponga en 2022 un incremento del 23% frente a 2017, hasta un mínimo de 0,44 euros por acción. El porcentaje que destinará a retribuir a sus alrededor de 600.000 accionistas será del 65% al 75% del beneficio. Para compensar las ampliaciones derivadas del scrip dividend, también realiza recompras de títulos para dejar su número estable. No se produce, por lo tanto, dilución del accionista.

El último plan lanzado al mercado por Iberdrola el pasado 5 de octubre, con un plan de inversiones de 75.000 millones hasta 2025, ha sido otro catalizador de la acción. Esa sesión se disparó un 3%, con el mantra de “adelantarse y aprovechar las oportunidades de la revolución energética que afrontan las principales economías del mundo”.

Inditex, pese a todo, mantiene la medalla de oro del Ibex y de la Bolsa española como la empresa más valiosa. El 90% de ellas llegaron a estar clausuradas en su primer trimestre fiscal, en el que perdió 408 millones de euros. La buena noticia es que entre mayo y julio volvió a los beneficios con 214 millones de euros. La tesorería de la empresa está más que saneada con unos 6.500 millones de caja neta, si bien ha tomado medidas preventivas para preservar su solidez. Este año solo ha abonado 0,35 euros de dividendo por acción, un 60% menos que los 0,88 euros que pagó el año pasado.

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