Sánchez e Iglesias presentan un Presupuesto con una alza récord del gasto

PSOE y Unidas Podemos cerraron anoche el acuerdo definitivo, que incluye el compromiso de regular el control de precios de los alquileres en cuatro meses

Presupuestos Generales 2021
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez (i), y el vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, durante la presentación de las claves de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) 2021. Moncloa

El presidente el Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente de Asuntos Sociales y Agenda 2030, el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, han presentado a las 09:00 horas de este martes el plan presupuestario que han diseñado para 2021 a fin de impulsar cuanto antes la tramitación parlamentaria. El objetivo del Gobierno de coalición es conseguir cuanto antes los suficientes apoyos parlamentarios como para tenerlo en marcha en las primeras semanas de enero. El plan conlleva un alzá inédita del gasto compensada, solo parcialmente, por una reforma tributaria más ambiciosa de lo esperado.

Como ha detallado posteriormente la portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, los presupuestos contemplan un gasto no financiero de 194.456 millones de euros, un 33% más que el año pasado. La cifra es algo inferior al techo de gasto anunciado  debido a un ajuste a la baja en ingresos que ha tenido, también, reflejo en el gasto. Como ha indicado Montero, la mayor parte del gasto se dedica a transferencias corrientes, 136.000 millones, para el impulso de sanidad y educación. las partidas para servicios sociales crecen un 70%.

Así, el Ejecutivo aumentará un 75,3% la política sanitaria, hasta 7.330 millones (3.1404 millones más), gracias también a las aportaciones de fondos europeos. También. Destinará 2.090 millones de euros a becas (540 millones más), y un 29,5% la política de desempleo, que contará con 4.100 millones más. A vivienda se dedicarán 2.250 millones para ayudas a alquiler, a rehabilitación y construcción de un parque público de vivienda.

El plan supone también "un refuerzo de la atención de la dependencia del 46%", dedicando más de 600 millones a reducir las listas de espera y mejorar las prestaciones por dependencia, "revirtiendo los recortes que se perpetraron desde 2012”, aprovechando los fondos europeos para transitar del modelo de residencias a uno en el que prime la atención domiciliaria. El plan incluye un “refuerzo del sistema de cuidados, con 200 millones para impulsar la educación de 0 a 3 años; 300 millones para equiparar en 16 semanas los permisos de paternidad y maternidad; o 200 millones para apoyar la conciliación de niños y niñas a través de la atención pública de cuidadores profesionales. Al gasto corriente se suman 36.756 millones de euros en gastos de capital y 147.212 millones en gastos financieros, para completar un total de 363.000 millones de gasto presupuestario.

Las cuentas, ha detallado Iglesias, incluyen “medidas de justicia social para que los que más tienen aporten más, un primer paso importante hacia una reforma importante en justicia fiscal que corrija la diferencia de siete puntos” de presión fiscal con la UE. “Subimos el impuesto de Sociedades para grandes grupos empresariales", ha dicho, avanzando que en este campo se limitarán las exenciones por dividendos y plusvalías vigentes sobre su participación en filiales en el extranjero. En paralelo, el Gobierno eleva un punto un punto el impuesto de patrimonio para patrimonios de más de 10 millones de euros; tres puntos el IRPF para rentas del capital de más de 200.000 euros y dos puntos el IRPF para rentas el trabajo a partir de 300.000 euros. En paralelo, se establece una tributación mínima del 15% para las socimis y se reducirán las desgravaciones a planes de pensiones privados, ha ilustrado Iglesias.

“Hoy inauguramos una nueva época en España, que deja atrás definitivamente la etapa económica neoliberal de la austeridad y de los recortes en lo público y que pone a nuestra patria en la senda que marca el acuerdo histórico de Europa” en respuesta a la pandemia del coronavirus, ha aseverado Iglesias en la presentación. "La senda de la recuperación de los derechos laborales y sociales, del refuerzo de los servicios públicos" y de las transformaciones económicas, "inaplazables ante la pandemia", ha expuesto, detallando que las cuentas supondrán “un refuerzo histórico de la sanidad pública", que destinarán "6.000 millones al impulso de la transición ecológica" e incorporan "multitud de elementos para hacer avanzar social y económicamente a España".

Sánchez ve inaplazables las cuentas

El presidente del Gobierno, por su parte, ha detallado que estas cuentas “son progresistas, de país, absolutamente excepcionales por el contexto de pandemia y por el volumen de inversión pública que movilizan, el más ambicioso de la historia democrática”, con un alza del techo del gasto del 53%.

Las cuentas, ha dicho Sánchez, buscan “reconstruir lo que nos ha arrebatado la crisis sanitaria, económica y social” y “modernizar el modelo productivo”. “Necesitamos unas nuevas cuentas, no sirven las de 2018, no solo porque fueran aprobadas por un Gobierno conservador, sino porque no contemplaban este escenario de pandemia”, ha añadido.

“Estamos luchando en el frente sanitario, combatiendo la segunda ola que asola a España y a Europa”, ha recordado, aseverando que para vencer en este reto, “estos nuevos presupuestos son la pieza clave”. “Tras el durísimo golpe de la pandemia podríamos replegarnos en la austeridad y los recortes o ponernos en pie y salir adelante con energía. Estos Presupuestos escogen el segundo camino”, ha resumido.

Como resultado, las cuentas suponen "la mayor inversión pública, en particular la social", de la historia del país, movilizando “239.765 millones de euros, un 10,3% más que los anteriores, incluyendo el adelanto de los fondos europeos, canalizados eficientemente a través del Plan de Recuperación”. “Estos Presupuesto van a estar a la altura de este impacto, dibujan un antes y un después en nuestro modelo económico” y “reorientan el gran cambio en torno a las grandes transformaciones” que afronta el país.

Sánchez ha detallado que el plan presupuestario invertirá en el sistema educativo un 70,2% más, con 512 millones más en becas, y apostará por una modernización de la formación profesional a la que se destinarán 1.500 millones en cuatro años. La I+D+i civil recibirá 5.106 millones de euros adicionales, un 80,1% más que el año anterior. El Ministerio de Ciencia recibirá un 60% extra, 3.232 millones.

El Ministerio para la Transición Ecológica, por su parte, recibirá 11.935 millones para ejecutar políticas verdes, que ayudarán a los objetivos de descarbonización, a modernizar el consumo y el tejido industrial, entre otros objetivos. Otro de los pilares, el plan de digitalización contempla una inversión pública y privada de unos 70.000 millones en tres años. Por su parte, la partida de infraestructuras se elevará un 114,8%, alcanzando 6.161 millones de euros más que el año anterior.

De otra parte, se destinarán 5.700 millones de euros para la energía; se elevan un 150%, hasta los 1.300 millones, las partidas para ayudas a comercio, turismo y pymes; las de vivienda crecen un 367% hasta los 1.772 millones; se destinan 790 millones a Pesca y Agricultura, y un 25,6% a Cultura.

Sánchez ha recordado que el IPREM protagoniza su mayor subida desde su creación en 2014; se elevan los sueldos de los funcionarios y de 9,76 millones de pensionistas, un 0,9%; y el doble del IPC para los receptores de prestaciones no contributivas.

A su vez, se destinarán 3.064 millones más a Sanidad, un 161,4% más, en el contexto de la pandemia. De esas partidas, 2.440 millones, procedentes del fondo europeo REACT, se utilizarán para la compra de vacunas y el refuerzo de la atención primaria. Finalmente, se dotan 3.017 millones para sufragar el ingreso mínimo vital (IMV).

“Los Presupuestos Generales demuestran que el Gobierno tiene el mayor compromiso con una recuperación económica que no deje a nadie atrás”, ha dicho Sánchez, defendiendo la necesidad de luchar particularmente contra la pobreza infantil con un alza del 59% en su asignación.

“Son unos Presupuestos inaplazables, indispensables, y son Presupuestos que nuestro país necesita”, ha concluido el presidente del Gobierno, antes de dar inicio al Consejo de Ministros que aprobará el plan presupuestario.

Un pacto de última hora

Los socios del Ejecutivo de coalición tratarán de dar hoy una imagen de unidad, después de que desavenencias de última hora llegaran a dejar en el aire ayer que el proyecto se aprobase hoy, y buscarán ilusionar con un proyecto presupuestario progresista, llamada a impulsar la recuperación económica en 2021 y a canalizar las ayudas europeas ante la crisis del Covid-19.

El plan presupuestario quedó atado el pasado fin de semana tras semanas de negociación entre la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el secretario de Estado de Asuntos Sociales y responsable económico del Gobierno, Nacho Álvarez, si bien hubo dos flecos que desembocaron en el desencuentro del lunes.

Este, aireado por Podemos a media tarde, partía de la petición de Iglesias de que el Ejecutivo fuera más lejos en la agilización del pago del ingreso mínimo vital (IMV) y acelerase la legislación que permita poner coto al alza de precio de los alquileres en las zonas tensionadas.

Finalmente, las partes alcanzaron un pacto en la noche del lunes que les compromete a regular los arrendamientos en cuatro meses y a flexibilizar la renta básica para que puedan percibirla el mayor número posible de afectados por la pandemia.

El Ejecutivo ha marcado cuatro ejes principales para las cuentas que impulsan hoy: la transición ecológica, la digitalización de la economía, la cohesión social y territorial y la igualdad entre hombres y mujeres.

Algunas de ellas coinciden con las prioridades fijadas por la Unión Europea a la hora de invertir los 72.000 millones de euros en subvenciones ayudas que van a conceder a España en tres años para ayudar a salir de la crisis del Covid-19, como es el caso de la digitalización, que se llevará el 34% de los recursos, o la transición medioambiental, que consumirá un 37%.

El plan presupuestario de PSOE y Unidas Podemos incorpora el adelanto, desde su entrada en vigor, de 27.000 millones de euros de esas ayudas, vía deuda, a fin de movilizar cuanto antes los recursos destinados a su Plan de Recuperación, sin esperar a un desembolso comunitario que puede llegar a mitad de año.

Como resultado, el techo de gasto asociado a las cuentas experimenta un alza sin precedentes, del 53%, hasta los 196.000 millones de euros, mientras que pone en marcha una reforma tributaria que tiene por objetivo elevar la recaudación en 9.170 millones entre 2021 y 2022.

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