El alicaimiento de IAG apunta a que la crisis aérea será prolongada

La posición de Gallego es algo menos incómoda que la de Air France-KLM o Lufthansa

El alicaimiento de IAG apunta a que la crisis aérea será prolongada
EFE

Luis Gallego no será el único jefe de aerolíneas preparándose para una infeliz Navidad. Apenas seis semanas después de asumir el mando, anunció este jueves que IAG perdió 1.300 millones en el tercer trimestre, y que no alcanzará el equilibrio en los próximos tres meses por el aumento de las infecciones y las nuevas restricciones. Las esperanzas frustradas se están convirtiendo en la configuración por defecto de la aviación.

El golpe revelado es peor que los 920 millones de pérdidas previstos por los analistas. También mostró poca mejora con respecto al trimestre anterior, cuando los cierres estrictos hicieron casi imposible los viajes transfronterizos. Los ingresos, 1.200 millones, fueron solo 500 millones más altos que en el trimestre previo, lo que demuestra que las cuarentenas a las llegadas impuestas por los nerviosos Gobiernos tienen casi el mismo efecto que las restricciones formales a la circulación.

Con los brotes a ambos lados del Atlántico (normalmente el terreno de caza más feliz para IAG), Gallego no tuvo más remedio que aterrizar más aviones. Muchos de los que están volando pueden terminar generando pérdidas, y retrasando cualquier regreso al equilibrio. En el último trimestre, el número de asientos ocupados fue de solo el 48,9%. Otras aerolíneas sufren caídas similares. Con 9.300 millones de efectivo o crédito a mano, incluyendo 2.700 millones aportados recientemente por los accionistas, Gallego probablemente tenga más de un año de gasolina financiera en el tanque. Air France-KLM y Lufthansa tienen cojines ligeramente más gruesos, pero podrían tener limitaciones en reducción de costes, ya que han recibido paquetes de apoyo estatal de varios miles de millones.

Ello hace que la posición de Gallego sea marginalmente menos incómoda que la de sus rivales. El despido del jefe de British Airways, Alex Cruz, también parece haber mejorado las relaciones con el Gobierno británico, que está luchando con más fuerza por el sector, como demuestra la introducción esta semana de test prevuelo en Heathrow. Pero los cielos brillantes siguen viéndose tan distantes como siempre.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías