El ‘green deal’ de Iberdrola es una apuesta cara por la victoria de Biden

Aunque paga un precio alto por PNM Resources, es una compra lógica dado el auge de las renovables

El presidente de la compañía eléctrica Iberdrola, Ignacio Galán.
El presidente de la compañía eléctrica Iberdrola, Ignacio Galán. EFE

Iberdrola está haciendo una amortización anticipada y contundente de las elecciones de Estados Unidos. Los 8.300 millones de dólares, incluyendo la deuda, que va a pagar por PNM Resources, centrada en Texas y Nuevo México, apunta a retornos exiguos, pero con Joe Biden potencialmente en la Casa Blanca y las grandes petroleras precipitándose hacia la energía renovable, elegir expandirse en este momento en un rincón ventoso y soleado de Estados Unidos está lejos de ser imprudente.

A pesar de que el consejo de administración de PNM dio su apoyo incondicional al acercamiento de la empresa española, que vale 69.000 millones de euros, sus accionistas difícilmente estarán exultantes. La oferta de Iberdrola, de 50,3 dólares por acción, está solo un 10% por encima del precio de cierre del martes... y un 10% por debajo del máximo precoronavirus de PNM en febrero.

Dicho esto, Iberdrola no está comprando a bajo precio. El trato valora PNM en más de 14 veces el ebitda del año pasado, frente a las poco más de 11 veces a las que cotizan de media las utilities de Estados Unidos. Suponiendo que haya cero sinergias (una suposición razonable dada la falta de solapamiento geográfico entre PNM y la filial cotizada de Iberdrola en el país, Avangrid, de 17.000 millones de dólares), una tasa impositiva del 21% y la previsión de 323 millones de dólares de beneficio operativo adicional para este año, el consejero delegado de Iberdrola, Ignacio Galán, solo obtendrá un retorno de la inversión de alrededor del 3%. Eso es mísero incluso comparado con el bajo coste de capital de las empresas de servicios públicos.
Sin embargo, comprar PNM ahora sigue teniendo sentido. La posición geográfica de Nuevo México significa que ocupa el tercer lugar entre los estados de EE UU en cuanto a potencial de energía eólica y solar, y una población de solo 2 millones de personas implica pocos dolores de cabeza de planificación.

Si Biden gana en noviembre y sigue adelante con las promesas demócratas de revitalizar la economía del país a través de un impulso a la inversión verde, el valor de los activos de esta clase podría aumentar.

Hay más brisas soplando en la dirección de Iberdrola. Grandes petroleras como Total y BP, que ya operan 1,7 gigavatios de parques eólicos en EE UU (suficientes para 450.000 hogares) se están precipitando hacia la energía renovable para compensar la posible desaparición de los hidrocarburos. Alcanzar su objetivo combinado de 55 GW de capacidad de energía eólica y solar para 2025 será difícil sin hacer adquisiciones. Con un valor de mercado casi igual al de Total y un 50% más que el de BP, Iberdrola recuerda que puede ser tanto comprador como vendedor.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías