Acerinox pide mantener los ERTE y rebaja la caída de la producción al 9%

Prioriza la generación de caja y reduce las inversiones ante un escenario con menor liquidez

Rafael Miranda y Bernardo Velázquez, presidente y consejero delegado de Acerinox.
Rafael Miranda y Bernardo Velázquez, presidente y consejero delegado de Acerinox.

El grupo siderúrgico Acerinox reclamó que se mantengan los expedientes de regulación de empleo temporal (ERTE) el tiempo que sea necesario y criticó cualquier cambio en la legislación laboral que introduzca rigidez en el mercado y elimine la flexibilidad para suspender y activar el empleo en función de las necesidades de la empresa. “El ERTE es fundamental en España para flexibilizar el coste laboral, es básico y debería mantenerse en pie el tiempo que sea necesario y no vivir con la espada de Damocles de si se va a acabar o no”, recalcó el consejero delegado de Acerinox, Bernardo Velázquez, en un encuentro con los medios previo a la junta de accionistas que se celebra hoy.

Acerinox aprobó en diciembre un ERE para 250 personas en Algeciras y en mayo acordó con los sindicatos la aplicación de un ERTE por la caída de la producción en su factoría del Campo de Gibraltar (Cádiz) dirigido al 100 % de la plantilla, integrada por más de 2.000 personas, con una duración de un año.

La crisis sanitaria del coronavirus ha impactado en el negocio de la compañía, aunque su efecto se ha diluido con el paso de los trimestres. Frente a la caída de producción del 26% registrada en el segundo trimestre, en el acumulado del primer trimestre el ajuste se limitó al 13% y en los nueve primeros meses del año al 9% en tasa interanual, tal y como recalcó el presidente de Acerinox, Rafael Miranda.

En un contexto de falta de pedidos, la compañía ha priorizado la generación de caja (su actual posición de liquidez es de 1.734 millones de euros) y ha reducido a 94 millones el presupuesto para inversiones pendientes. “Llevar a cabo inversiones en más capacidad o productividad ahora no tiene sentido”, reconoció Velázquez, que matizó que, no obstante, sí se mantendrá el gasto ligado al avance en digitalización.

En la junta general de accionistas, la compañía propondrá la distribución de un dividendo de 0,5 euros por acción, que se abonará a principios de diciembre y que incluye 0,10 euros como devolución en concepto de prima de emisión. En total repartirá entre sus accionistas 135 millones de euros.

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