La rival de Hong Kong, Shenzhen, es vulnerable en la retaguardia

La especulación inmobiliaria quita atractivo a la zona económica especial

Xi Jinping, presidente chino, esta semana en su visita a Shenzhen.
Xi Jinping, presidente chino, esta semana en su visita a Shenzhen. AP

La ciudad hermana rival de Hong Kong, Shenzhen, es vulnerable en la retaguardia. Esta semana, Xi Jinping dijo que dará más autonomía al centro tecnológico. Pero su burbuja inmobiliaria está poniendo en riesgo su ventaja en innovación, permitiendo que otras ciudades del país roben talento e inversiones.

El emplazamiento de la primera zona económica especial del país en 1980, Shenzhen, situada al otro lado de la frontera económica con Hong Kong, ayudó a liderar la apertura de China a la inversión y el comercio extranjeros. Desde entonces, ha pasado de ser un facilitador de las exportaciones de manufacturas a un centro tecnológico con una Bolsa de 4,9 billones de dólares, sede de gigantes mundiales como Huawei y Tencent. Shenzhen tiene un papel clave en el objetivo de Pekín de independizarse del hardware y el soft­ware de EE UU.

Durante un discurso con motivo del 40 aniversario de la zona especial, Xi repitió las promesas del Gobierno de dar a la ciudad más libertad para innovar en áreas clave como la liberalización del mercado de valores, los flujos de capital transfronterizos y la protección de la propiedad intelectual. El crecimiento de la inversión extranjera directa en Shenzhen cayó al 0,2% en 2019 en términos de dólares, frente al 11% en 2018 (datos oficiales).

Pero los especuladores inmobiliarios están ahuyentando a los jóvenes empresarios y a las startups. A 10.000 dólares por metro cuadrado, la vivienda media consume 46 años de ingresos anuales, según Numbeo. Eso hace que Shenzhen sea menos asequible que Hong Kong en términos salariales. Como resultado, algunas empresas se están trasladando a ciudades costeras más baratas como Suzhou, que tienen sus propios centros tecnológicos. Un cuarto de las oficinas de Shenzhen estaban vacías en junio, según Cushman & Wakefield.

El Gobierno parece al tanto. Parte del nuevo paquete de políticas incluye una cláusula que permite a Shenzhen convertir más tierras agrícolas cercanas en viviendas. Pero la cuestión es que cuanto más privilegios especiales tenga, más atractiva será para el sector inmobiliario

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías