Plan B para invertir contra el calentamiento global

Las gestoras diseñan nuevas estrategias centradas en ETF

ETF

“El cambio climático está conduciendo a un replanteamiento de las finanzas desde sus cimientos”. Así de contundente se mostraba a comienzos de año Larry Fink, el presidente de BlackRock, gestora líder en el mundo en gestión pasiva. Y es que abordar estrategias sostenibles fuera de la tradicional renta variable es cada vez más habitual y no paran de aparecer fondos cotizados, de renta fija o de private equity (compañías no cotizadas) que buscan beneficiarse de estas estrategias.

BlackRock acaba de lanzar en nuestro país un nuevo ETF sobre esta temática, el iShares € Govt Bond Climate Ucits ETF. “Mientras que hace unos años veíamos que la demanda procedía de inversores institucionales, como fondos de pensiones o aseguradoras, en los últimos 18 meses hemos visto aumentar la demanda de inversores finales”, asegura Isabel Vento, responsable de desarrollo de negocio y sostenibilidad para la gestora en Iberia. Sin embargo, “todavía existe una gran necesidad de impulsar la educación financiera y la democratización de la inversión socialmente responsable (ISR) hacia el cliente final”, añade.

El bono verde protagoniza los fondos de renta fija de esta temática

“Desde el momento en que existen índices de referencia o benchmark climáticos, los fondos indexados sostenibles climáticos son una realidad. Sin ir más lejos, en la última semana se han lanzado en España cuatro nuevos ETF relacionados con la economía baja en carbono, uno comercializado por una entidad gestora de activos nacional y los tres restantes, por una internacional.

A eso hay que sumar que en diciembre de 2019 la Comisión Europea publicó las recomendaciones para la construcción de dos índices de referencia climáticos que reforzarán el lanzamiento de este tipo de fondos”, afirman Andrea González y Verónica Sanz, subdirectora y responsable de análisis y estudios, respectivamente, de Spainsif.

Ya hay numerosos productos sostenibles fuera de la tradicional renta variable

Amundi, por su parte, tiene tres nuevos ETF que replican los futuros índices de referencia alineados con el Acuerdo de París de la UE, “diseñados para tratar de alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, limitando el calentamiento global por debajo de los 2 °C sobre los niveles preindustriales”, detalla Juan San Pío, director comercial de Amundi ETF, Indexing & Smart Beta para Iberia y Latinoamérica.

Estos se complementan con los existentes ETF de cambio climático de Amundi, “que se esperan cumplan los criterios de los índices de referencia de transición climática de la UE (CTB4, por sus siglas en inglés) y que están diseñados para aquellos inversores que deseen una transición hacia una economía baja en carbono manteniendo al mismo tiempo una amplia exposición al mercado”, indica San Pío.

Renta fija

Desde Spainsif apuntan al bono verde como un hito para el desarrollo de la inversión sostenible medioambiental, activo en el que se basan muchos fondos de renta fija. En lo que coinciden los expertos es en la conveniencia de invertir en esta temática a largo plazo. La Française Carbon Impact 2026, por ejemplo, se presentó el año pasado con un horizonte de inversión recomendado de siete años, que se cumplirá en diciembre de 2026, con el objetivo de “superar, después de las comisiones, la rentabilidad de los bonos soberanos franceses denominados en euros con vencimiento en ese año.

Aún falta para la democratización de la ISR en el cliente final, creen en BlackRock

El fondo se ha beneficiado de las medidas de apoyo de los bancos centrales y de su baja exposición al sector del petróleo y gas en el mercado de high yield, que ha sufrido en lo que va de año”, admite Marie Lassegnore, gestora de La Française AM.

Lo cierto es que cada vez son más las gestoras que centran sus estrategias sostenibles en estos aspectos. Muzinich & Co., por ejemplo, acaba de anunciar el cambio de nombre del fondo Muzinich Bondyield ESG a Muzinich Sustainable Credit Fund, reforzando el enfoque de cambio climático. “Se ha cambiado para reflejar mejor la creciente demanda de acción sobre el cambio climático, y se produce cuando Muzinich intensifica su enfoque en la inversión sostenible. Cuando surgió el fondo hace casi 10 años, pocos inversores estaban tan centrados en el cambio climático como ahora”, dicen sus responsables.

Los recién llegados

Etiqueta verde. Pimco, una de las principales firmas de inversión en renta fija del mundo y que fue una de las pioneras al lanzar su primer fondo de renta fija socialmente responsable en 1991, acaba de presentar el Pimco GIS Climate Bond Fund, que invierte en bonos con o sin la etiqueta verde, así como en bonos de emisores que adoptan enfoques innovadores con respecto a la sostenibilidad medioambiental.

Firmas medianas. Se acaba de presentar Bankia Index Clima Mundial, un fondo índice que replica al MSCI World Climate Change Net Index, que incluye grandes y medianas empresas sostenibles desde el punto de vista del cambio climático de 23 países de mercados desarrollados.

Private equity. También en la inversión alternativa se deja sentir ese interés. Según Pierre Abadie, codirector de transición energética dentro del equipo de private equity de Tikehau Capital, “en el sector privado, la demanda es alta, con inversores buscando rendimientos que tengan sentido. Así, durante el confinamiento lanzamos un fondo en España con nuestro socio Banca March y conseguimos recaudar varias decenas de millones de euros en pocas semanas”. En 2018 lanzaron una estrategia de private equity para abordar la emergencia climática invirtiendo en compañías en crecimiento. “Buscamos fortalecer los balances de pymes europeas activas en la transición energética, con el objetivo de acelerar su crecimiento”, recalca Abadie.

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