El Supremo condena a Caser, Scor y Asefa por limitar la competencia

Las tres compañías intentaron blindar el mercado de seguros decenales

Sede del Tribunal Supremo, en Madrid.
Sede del Tribunal Supremo, en Madrid.

El Tribunal Supremo pone fin al conocido como caso Musaat. El máximo órgano judicial ha confirmado una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, de 2017, que condenaba a las aseguradoras Caser, Scor y Asefa, por boicot y limitación de la competencia en los seguros decenales.

Los hechos se remontan a 2006, cuando Musaat (la mutualidad de los aparejadores) comenzó a comercializar un seguro decenal de daños a la edificación a precios inferiores a los mínimos pactados por un “cartel anticompetitivo”, que después sería sancionado por la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) en 2009.

Para ello, Musaat acudió al broker Aon con el fin de que le facilitara el reaseguro y fue la reaseguradora Hannover la que se lo proporcionó. Así, la aseguradora comenzó los trámites para obtenerlo, pero el 13 de diciembre de 2006 Hannover remitió una carta a Aon en la que retiraba el apoyo porque sus principales clientes amenazaban con tomar medidas de represalia.

Musaat empezó entonces una batalla judicial que se ha prolongado durante una década. En 2014, un Juzgado de lo Mercantil estimó parcialmente la demanda de Musaat, declarando que los actos llevados a cabo por las demandadas constituían actos de boicot y retorsión y condenando a las demandadas al pago de daños y perjuicios.

Una cobertura obligatoria al construir casas

Los seguros decenales son una cobertura obligatoria para las constructoras de edificios de viviendas. Se trata de que la póliza haga frente a los posibles desperfectos o ruina de la edificación durante un plazo de diez años. De ahí el nombre de decenal. En los años de la burbuja inmobiliaria las aseguradoras llegaron a ingresar 386 millones al año por estas pólizas.

La sentencia fue recurrida por las demandadas ante la Audiencia Provincial de Madrid, que volvió a dar la razón a Musaat, y condenó a Caser, Scor y Asefa a pagar una indemnización de 3,5 millones de euros.

En paralelo, los demandados también recurrieron la decisión de Competencia ante la Audiencia Nacional, que les dio la razón. Sin embargo, la Comisión Europea llegó a personarse en caso y finalmente el Supremo casó la sentencia de la Audiencia Nacional y restableció la resolución de la CNC.

“Este caso sienta un precedente muy importante en el ámbito del derecho de la competencia en cuanto a reclamaciones de daños y perjuicios por ilícitos ‘antitrust”, explica Antonio Cueto, socio del área de propiedad industrial e intelectual y litigación en el despacho de abogados Bird & Bird y letrado director de Musaat en el caso ahora concluido.

Las condenadas han tenido que pagar ya cerca de cuatro millones de euros a Musaat en concepto de indemnizaciones por daños y perjuicios.

Normas
Entra en El País para participar