Si tiene pesetas de plata, ¿es mejor fundirlas o canjearlas?

Quienes adquirieron las series de colección obtendrán un precio similar si las funden o las cambian antes de la fecha tope de finales de año, pero algunas piezas superan los 20.000 euros en el mercado numismático

Plata pulsa en la foto

Las pesetas desaparecieron de nuestros bolsillos a principios de 2002. Sin embargo, en prácticamente todos los hogares españoles quedan algunas. El 31 de diciembre termina el plazo para cambiarlas en el Banco de España, aunque este solo aceptará billetes emitidos después de 1939 y monedas que estaban en circulación al entrar el euro así como aquellas de colección, conmemorativas o especiales.

Según los datos del Banco de España, en agosto quedaban 1.601 millones de euros en pesetas sin devolver, de los que 789 millones están en monedas en monedas. De ellas, el 26,8% corresponde a la partida especial de 2.000 pesetas acuñada en plata puesta en circulación entre 1994 y 2001 y de la que aún no se han canjeado 17,6 millones de unidades (211,4 millones de euros).

Los propietarios de estas piezas dudan entre si es más rentable canjearlas en euros, venderlas como objeto de colección o fundirlas y aprovecharse del rally de la plata, que suma un 28,5% en lo que va de año debido a la incertidumbre derivada de la crisis económica por el Covid-19. Además, aunque en las últimas jornadas, el metal haya registrado ciertas caídas, los analistas aún le ven potencial, mayor incluso que el del oro, que se anota un 22,75% en 2020. Para llegar a estas conclusiones, desde Jupiter Asset Management y Bank of America, comparan la situación actual con la de la crisis de deuda soberana de 2011. El metal dorado ya ha alcanzado los máximos de entonces, pero a la plata aún le queda camino (tocó los 50 dólares). En Citi creen que si el contexto actual se mantiene, tocará los 30 dólares por onza a mediados de 2021.

Las monedas mencionadas de 2.000 pesetas tendrían un valor similar tanto si se funde el metal como si se canjean por euros en el Banco de España. Este último las cambiaría por 12 euros (el canje es de un euro por 166,386 pesetas), mientras que si se funden, se obtendrían unos 10 euros, pues poseen algo menos de 17 gramos de plata pura. No obstante, a nivel numismático, carecen de valor, explica Jesús Vico, presidente de Asociación Española De Numismáticos Profesionales (AENP). “Las dos variables fundamentales que determinan su valor en el sector son la rareza y el estado de conservación”, explica, y en esta partida no se cumple lo primero porque aunque fue limitada, hay bastantes unidades en circulación.

Reliquias anteriores

Además de estas monedas de colección, también quedan pesetas de curso legal que fueron acuñadas en plata hace varias décadas. En estos casos, el valor numismático podría ser mayor al del metal, aunque solo en casos determinados, como las llamadas 100 pesetas de Franco y los duros de plata, de la época de Alfonso XII y XIII ,–ninguna de las cuales podría ser cambiada en el Banco de España–.

Las primeras solo tendrán valor para los coleccionistas si la fecha que aparece entre las pequeñas estrellas que contienen (la fecha de acuñación) es 1969, año en el que se acuñaron muy pocas monedas. En función de su estado de conservación, Vico estima que pueden valer entre 100 y 150 euros, mientras que su equivalente en plata no alcanzaría los 10 euros pues contienen unos 15,2 gramos de plata pura. Si la fecha es diferente, su valor como pieza de colección no superará los siete euros.

La diferencia entre ambos valores es aún mayor en el caso de las monedas de cinco pesetas de plata previas a la Segunda República, aunque la variación de precios entre unas y otras es también superior. “El duro de plata de 1888 de Alfonso XIII bien conservado puede alcanzar los 25.000 euros”, explica Vico. Asimismo, los duros de los años previos a la Primera República pueden llegar a valer entre 20.000 y 40.000 euros si fueron acuñados en 1869, pues ese año se produjeron muy pocos, y tan solo entre 20 y 40 euros si lo hicieron un año después, relata. Su equivalencia en plata sería de 14 euros, con unos 22,5 gramos de metal puro.

Cómo hacer el cambio a euros

Presencial y con cita previa. Hasta el 31 de diciembre, aquellos que quieran cambiar las pesetas que aún tengan guardadas podrán canjearlas de forma presencial en la sede del Banco de España en Madrid o en las sucursales repartidas por todo el territorio. Debido a la pandemia, es necesario concertar una cita previa para realizar la gestión. Para su canje, el organismo no valorará "la antigüedad o el estado de los billetes y monedas" y en el caso de los primeros, no se aceptarán aquellos que "presenten una superficie igual o inferior al 50% del billete". Aunque el Banco de España solo canjeará los posteriores a 1939, aquellos emitidos entre 1936 y 1939 podrían ser aceptados tras un análisis de sus expertos. En el caso de las monedas, podrá rechazar aquellas que "hayan sufrido alguna alteración derivada de un proceso industrial o mecánico".

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