La primera hotelera británica anuncia 6.000 despidos por el desplome de la demanda

Whitbread, dueña de marcas como Premier Inn, prevé que una gran parte de las salidas serán voluntarias

Habitación de un hotel Premier Inn, marca principal de Whitbread, en Liverpool
Habitación de un hotel Premier Inn, marca principal de Whitbread, en Liverpool

Primer gran ajuste en la industria hotelera en Europa. Si la cadena francesa Accor fue la primera que anunció en agosto 1.000 despidos para tratar de contener unas pérdidas de 1.512 millones de euros en el primer semestre, esta mañana ha sido la británica Whitbread la que ha hecho oficial que pretende eliminar 6.000 empleos, el 18% de su plantilla, ante el desplome de los ingresos y la débil demanda prevista para los próximos trimestre. En ese ajuste están incluidos entre un 15% y un 20% de los directivos. Whitbread es la mayor hotelera británica, con 814 hoteles y 79.000 habitaciones, lo que le sitúa como la vigésimoprimera cadena del mundo por tamaño.

La dirección de la empresa ha anunciado esta mañana que ya ha iniciado las consultas formales con los representantes de los trabajadores para proceder a la supresión de esos puestos de trabajo. "Con la demanda bajo mínimos, tenemos que tomar decisiones difíciles. Hoy anunciamos nuestra intención de iniciar unas consultas que concluyan en la salida de 6.000 trabajadores en Reino Unido. Esperamos que una parte muy significativa de esa cifra pueda alcanzarse de forma voluntaria", recalcó Alisson Britain, consejero delegado de Whitbread en un comunicado. "Es un lamentable, pero necesario paso para asegurar que podemos salir de la crisis con una estructura menos costosa, un modelo operativo más flexible y un negocio más resistente".

Los resultados del primer semestre muestran que la facturación de la multinacional se desplomó un 77,6% en los hoteles en Reino Unido y un 76,8% en toda la planta hotelera y las previsiones para el futuro no son mucho mejores. "En línea con los anuncios previos, esperamos que la demanda esté bajo minimos en el medio y largo plazo y las ayudas del gobierno británico se acaban en octubre", recalcó la firma, que prevé un coste cercano a los 13 millones de euros para asumir el despido de todos esos trabajadores.

Las acciones de la hotelera arrancaron la sesión con un ajuste del 3,6% hasta los 2,03 peniques por acción, lo que supone situarse incluso por debajo del desplome registrado al principio de la pandemia en marzo y el nivel más bajo desde noviembre de 2012.

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