La generosidad de Masayoshi Son puede llegar por fin a sus accionistas

El CEO de SoftBank vende Arm y reaviva la opción de excluir el grupo de Bolsa

Masayoshi Son, en 2016, al anunciar la compra de Arm.
Masayoshi Son, en 2016, al anunciar la compra de Arm. AFP

La última venta de SoftBank es otro retroceso para la reivindicación de Masayoshi Son de ser un inversor visionario. Vende el diseñador de chips Arm a Nvidia por poco más de lo que pagó hace cuatro años. El consuelo para los inversores de SoftBank es que por fin pueden beneficiarse de la generosidad de Son.
La venta de Arm, que SoftBank compró por 31.000 millones de dólares en 2016, es menos impresionante de lo que sugiere el precio, 40.000 millones. De esa cifra, 1.500 millones son para los empleados de Arm, 5.000 millones son en forma de ganancias vinculadas al retorno financiero, y casi 22.000 millones están en acciones de Nvidia, que parecen caras. Cotiza a 49 veces las ganancias futuras, frente a un promedio de dos años de 31.

El resultado es un retorno mísero para SoftBank. Supongamos que Arm alcanza los objetivos financieros acordados para 2022, y que la acción de Nvidia mantienen su valor hasta que se cierre el trato a mediados de 2021. La TIR para SoftBank sería del 4,4%, calculamos (excluyendo oscilaciones de la moneda y cualquier financiación de deuda). Eso es especialmente decepcionante dado que las tecnológicas se han disparado desde 2016. Las acciones de Nvidia se han octuplicado con creces.
Para alcanzar, digamos, un retorno del 10% para 2022, la participación de SoftBank en Nvidia tendría que valer 36.500 millones. Eso se traduce en un precio de la acción equivalente a unas impactantes 64 veces las ganancias del grupo de EE UU previstas este año.

El consuelo para los accionistas de SoftBank es que es posible que Son esté volviendo su cañón de capital hacia ellos. Reuters y el FT dicen que el CEO ha reavivado la opción de excluir el grupo de Bolsa. Es una vieja idea que puede haber ganado atractivo dado el crecimiento de la pila de dinero de SoftBank. Supongamos que Son ofreciera una prima del 20% respecto al cierre del viernes. Eso sería un 42% sobre el promedio de dos años. Son y sus mecenas asumirían el riesgo de liquidar las participaciones en Alibaba y T-Mobile US. Y los accionistas vendedores habrían quitado sus fichas de la mesa mientras valoraciones de la tecnología son altas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías