La política de riesgo vuelve a la negociación del Brexit

Es difícil racionalizar lo que espera Johnson con la legislación que prepara, que podría socavar el acuerdo

La política de riesgo vuelve a la negociación del Brexit
EFE

El fantasma de un Brexit caótico ha vuelto. Menos de 11 meses después de que el primer ministro británico, Boris Johnson, negociara un acuerdo de retirada con la Unión Europea, su Gobierno puede estar preparándose para socavar aspectos del acuerdo. Podría ser una estratagema para desbloquear las estancadas conversaciones comerciales con la UE. Pero revive de nuevo la posibilidad de una salida desordenada de la unión.

Se suponía que el acuerdo de salida de Johnson, que se convirtió en ley en enero, iba a resolver los términos del Brexit con respecto a las obligaciones financieras de Gran Bretaña, los derechos de los ciudadanos y el estatus de Irlanda del Norte. Desde entonces, las autoridades se han concentrado en la negociación de un futuro acuerdo comercial.

Esas conversaciones, que supuestamente deben concluir antes de que termine la retirada gradual de Gran Bretaña en diciembre, se han estancado en medio de disputas sobre cuestiones como los derechos de pesca y el alcance del Gobierno del Reino Unido para subvencionar las industrias estratégicas.

Si no se llega a un acuerdo, las exportaciones británicas a la UE estarán sujetas a aranceles y cuotas, y viceversa. Eso sería económicamente doloroso para ambas partes, especialmente dada la interrupción causada por el Covid-19. Pero sería menos perjudicial que el caótico no hay trato que Brexit Johnson parecía haber evitado el año pasado.

Ahora, sin embargo, puede que el Gobierno del Reino Unido esté deshaciendo o el acuerdo anterior. Según el Financial Times, está introduciendo una legislación que “eliminaría la fuerza legal del acuerdo de retirada” con respecto a las ayudas estatales y a las aduanas de Irlanda del Norte. Eso podría llevar a controles aduaneros en la frontera irlandesa, un resultado que los negociadores pasaron años tratando de evitar.

Es difícil racionalizar lo que espera lograr el Gobierno de Johnson. Puede que haya perdido la esperanza de un acuerdo comercial y haya decidido que partes del acuerdo anterior son inviables.

Alternativamente, Johnson puede estar tratando de desviar la Unión Europea hacia un compromiso comercial mostrando lo incómodo que podría ser el Reino Unido si las dos partes no se ponen de acuerdo. Sin embargo, amenazar con incumplir un tratado que tiene menos de un año no parece la mejor manera de ganarse la confianza de la UE... o de otros posibles socios comerciales.

Si algo es Johnson, es impredecible. El pasado mes de octubre, logró un gran avance al ceder a las demandas de la UE y declarar el acuerdo resultante una gran victoria para el Reino Unido. Podría haber un resultado similar en las cartas esta vez. Por ahora, sin embargo, el riesgo de que se produzca el peor Brexit posible ha vuelto.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías