Palantir, la secreta ‘start-up’ que trabaja para servicios de inteligencia, pide salir a Bolsa

La tecnológica está fundada por Peter Thiel, principal apoyo de Donald Trump en Silicon Valley

Alex Karp Palantir
El CEO de Palantir, Alex Karp. AP

La firma tecnológica estadounidense Palantir, especializada en el análisis de datos y conocida por sus colaboraciones con gobiernos, ha presentado este martes su solicitud para cotizar en Bolsa ante el supervisor de los mercados de EE UU. Palantir, criticada por su carácter reservado, ha solicitado salir a bolsa bajo la etiqueta PLTR, ya confirmó el pasado mes de julio su intención de cotizar, pero en ese momento no concretó si se iba a tratar de una oferta inicial de acciones o de una llamada cotización directa.

La compañía en este caso ha optado por una poco convencional cotización directa, como ya hicieron en 2019 Slack o Spotify. Mediante este sistema la empresa no vende ni emite acciones, sino que las ya existentes (en manos de fundadores o fondos de capital riesgo) pasan a poder comprarse en el mercado. Contará con el banco Morgan Stanley como su principal consultor.

En su solicitud presentada ante la SEC, la empresa reveló que sus ingresos crecieron desde los 500 millones de euros en 2018 hasta los 629 millones en 2019, aunque sus pérdidas fueron similares en esos dos años: 491 millones de euros. Espera entrar en beneficios este año.

Fundada en 2003, Palantir produce software de almacenamiento y análisis de datos que vende a Gobiernos y agencias públicas. El FBI, la CIA, los servicios de inmigración están entre sus clientes, de una docena de países. In-Q-tel, una división de la CIA que invierte en startups, fue de los primeros accionistas de Palantir.

La empresa opera solo con un puñado de clientes (125 según el folleto), muchas veces realizando servicios a medida, y sus actividades que le han valido numerosas críticas por parte de grupos de defensa de las libertades y los derechos humanos. De hecho, aunque es una veterana "start-up" de renombre, no se conocen demasiados detalles sobre sus operaciones.

La firma ha señalado en el folleto de admisión que la mala prensa es uno de sus factores de riesgo. Aunque también ha señalado como riesgo que "pese a los controles internos, no se puede garantizar que algunos clientes no hagan un uso de la tecnología inconsistentes con los valores de la empresa, lo que puede afectar a la marca y a la reputación".

Según medios especializados, la empresa ha sido valorada en hasta 20.000 millones de dólares (17.000 millones de euros) y este año esperaba por primera vez superar los 1.000 millones de dólares en facturación. El conocido inversor tecnológico Peter Thiel, uno de los grandes apoyos del presidente estadounidense, Donald Trump, dentro de Silicon Valley, es uno de los cofundadores de la compañía.

Pese a la admisión a cotización, Thiel y otros cofundadores han blindado el capital mediante una nueva clase de acciones que les permitirá controlar en todo momento la mayoría de los derechos de voto. 

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