Política monetaria

Powell descarta el control de la curva de tipos y el interés a largo plazo se dispara en EE UU

El rendimiento del bono del país a 10 años ha pasado del 0,5% a rozar el 0,7% en unos días

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell.
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell. AP

Los rendimientos de la deuda estadounidense se han desplomado después de que la Reserva Federal (Fed) anunciara en abril un paquete de estímulos por 2,3 billones de dólares para comprar todo tipo de pasivo. En enero, el bono a 10 años ofrecía un 1,88% y ayer, un 0,65%. Pero en las últimas semanas su rendimiento ha repuntado con fuerza.

Y más desde el miércoles por la tarde, tras conocerse las actas de la reunión que mantuvieron los miembros del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) de la Fed el pasado julio. Su reticencia a controlar de forma exhaustiva la curva de tipos fue el detonante.

El interés del bono estadounidense a una década ha pasado del mínimo del 0,5% que marcó a inicios de mes al nivel actual. Y una parte del motivo está en que, pese a que estuvo encima del tapete, el comité de sabios del Banco Central de Estados Unidos desechó la posibilidad de utilizar el denominado yield curve control o YCC.

Este mecanismo implica que la Fed fi­­je un tipo de interés para un tramo concreto de la curva de tipos (por ejemplo, los bonos a tres, cinco o diez años) y que comunique su intención de adquirir esa deuda por el importe preciso para mantener el tipo de interés deseado. El mercado daba por hecho que ya se estaba haciendo. Pero no es así. Solo dos de los doce representantes del FOMC sugirieron la posibilidad de sacar del arsenal de guerra esa poderosa arma.

Cierto es que no se cerró la puerta a emplearla. Es más, la Fed utilizó el control de la curva de tipos en un momento de dificultades semejantes al actual: durante la Segunda Guerra Mundial. Pero ahora mismo no está en la parte alta de las prioridades del organismo que preside Jerome Powell. Y el mercado se deja llevar por el miedo. Está por ver si en la reunión que la Fed celebrará los próximos 15 y 16 de septiembre, en la que además se avanzarán previsiones económicas, se retoma esta cuestión.

Mientras, en la zona euro, sin necesidad de hacer uso de ese instrumento, los tipos están más que controlados, con el rendimiento del bono español a 10 años por debajo del 0,3% y el alemán al mismo plazo profundamente en negativo, en el entorno del -0,5%. Las compras de activos del BCE han surtido efecto. El interés de la deuda soberana patria a una década llegó al 1,22% el 18 de marzo.

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