Mercado de capitales

Bancos y empresas españoles disparan un 20% sus emisiones con el impulso de Lagarde

Colocan 39.000 millones de deuda hasta julio en 60 operaciones

Bancos colocadores deuda pulsa en la foto

La incertidumbre y la volatilidad están siendo las señas de identidad de este 2020, un ejercicio en el que la pandemia y su impacto en la economía y los mercados están causando estragos. Esto no ha sido impedimento para que empresas y bancos hayan salido al mercado en busca de financiación. El mercado de capitales ha seguido funcionando a pleno rendimiento y, según datos de Dealogic, entre enero y julio el volumen de emisiones en España alcanza los 38.916 millones de euros, un 20% más que el registrado en el mismo periodo del año anterior. En los siete primeros meses del ejercicio se han efectuado 60 operaciones.

Pero la apelación al mercado no ha sido uniforme. Si bien es cierto que enero fue un mes especialmente activo –solo en tres semanas bancos y empresas colocaron 8.200 millones– la situación cambió de manera radical a partir de marzo, cuando la pandemia hizo su explosión en Europa. El incremento de las rentabilidades de la deuda y el cierre del mercado se tradujo en una paralización de las emisiones tanto a nivel doméstico como a nivel internacional. Tuvieron que llegar los bancos centrales con sus medidas de urgencia para devolver algo de estabilidad al mercado, especialmente al de deuda.

La flexibilización de la política monetaria y, sobre todo, el anuncio y posterior puesta en marcha del programa de compras de emergencia frente a la pandemia del BCE (PEPP) sirvió de balón de oxígeno. La mejora de las condiciones del mercado era el catalizador que necesitaban.

Colchón de liquidez

“Cuando se ha abierto el mercado a partir de finales de marzo e inicios de abril, los emisores españoles han aprovechado para salir en busca de financiación”, afirma, Francisco Chambel, jefe de Mercado de Capitales para Iberia de Unicredit. El experto señala que en abril y mayo los diferenciales estaban muy altos y que, tras una bajada importante, los emisores han aprovechado la ventana de junio y julio para hacer sus deberes y obtener liquidez “a un coste un poco más atractivo”. “La gran mayoría no la necesitaban, pero por prudencia mejor ahora que las condiciones son favorables ante las varias incertidumbres y riesgos elevados que seguiremos teniendo en los próximos meses”, subraya Chambel. El experto explica que esta vez no es solo cuestión de precios sino que los emisores quieren contar con un colchón “suficientemente cómodo” de liquidez para hacer frente a los momentos de volatilidad que podrían llevar a un cierre del mercado como el vivido en marzo. Solo durante el mes de julio, empresas y bancos españoles vendieron 3.850 millones en deuda.

A pesar de esta avalancha de papel, el mercado lo ha absorbido bien. Los inversores siguen contando con liquidez suficiente y los diferenciales que pagan las empresas, aunque han bajado desde el pico que registraron a finales de marzo, continúan siendo superiores a los de enero, lo que permite obtener rentabilidad en un momento que está siendo especialmente complicado para la renta variable, donde, tras la recuperación vivida al calor de la apertura de las economías, los rebrotes ha reactivado los temores a de una lenta recuperación.

Ranking de colocadores

El interés de los emisores por aprovechar la calma y acelerar el cumplimento de sus estrategias de financiación es el caldo de cultivo perfecto para las entidades, que han puesto a su disposición todos los recursos para llevar a buen puerto las operaciones. Siguiendo el esquema de 2019, el ranking de entidades colocadoras a fecha de julio está liderado por Santander que con un total de 30 operaciones –la mitad de las realizadas– ha participado en la colocación de 3.343,94 millones, lo que le otorga una cuota de mercado de 8,59%. Repiten en segundo, tercer y cuarto puestos Barclays, BBVA y HSBC.

BNP Paribas, con 20 operaciones y 2.031,75 millones, logra una cuota del 5,22% y desbanca a Société Générale del quinto puesto que ostentaba a cierre de 2019. A cierre de julio esta última entidad cae al séptimo peldaño con un total de 1.734,48 millones colocados y 16 operaciones. También consigue arañar posiciones Unicredit, que, con las operaciones de julio (el bono a cinco años y medio de Cepsa y el bono social anti-Covid de CaixaBank) escala un puesto respecto al cierre de 2019. Las emisiones efectuadas en julio le han permitido subir al sexto puesto, dos más que el registrado en los seis primeros meses del año. Con 16 operaciones y 1.837,09 millones colocados, el banco de origen italiano se hace con una cuota del 4,72%.

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