ACS, espaldas anchas para resistir el temporal

La contratista más grande del mundo presume de efectivo y una cartera diversificada

ACS Covid
Remesa de equipamiento sanitario que ACS trajo de China en alianza con Telefónica.

En 2012, cuando ACS alcanzó el primer puesto en el ranking de contratistas internacionales más grandes del mundo, inició un proceso de transformación para consolidar ese liderazgo. Uno de los objetivos que se trazó en ese momento fue reducir drásticamente su endeudamiento, el cual se ha situado en mínimos históricos al cierre de 2019.

Esa decisión le permite hoy encarar con tranquilidad la crisis económica desatada por el coronavirus. La constructora que preside Florentino Pérez contaba al mes de marzo con una liquidez de más de 12.000 millones de euros, entre efectivo disponible en caja (9.054 millones) y líneas de crédito habilitadas (3.329 millones), que en el peor de los escenarios le permitiría solventar con holgura una deuda neta de 2.374 millones.

El grupo reforzó en junio ese colchón de liquidez con la emisión de un bono a cinco años por un importe inicial de 500 millones de euros, que la fuerte demanda del mercado (llegó a los 1.750 millones de euros) elevó finalmente hasta los 750 millones.

Al éxito de la operación contribuyó el hecho de que la compañía revalidase semanas antes la calificación BBB otorgada por Standard & Poor’s, a pesar del impacto de la pandemia en las cuentas de su filial Abertis.

La constructora reforzó su liquidez con una emisión de 750 millones de euros en junio

La caída del tráfico en las autopistas de peaje gestionadas por esta concesionaria, debido al confinamiento de la población y las restricciones a la movilidad impuestas para controlar el brote en la mayoría de países donde opera, redujo en 40 millones su contribución al beneficio neto del grupo en el primer trimestre.

De hecho, ACS achacó a los malos resultados de Abertis y de Clece, su filial de servicios sociales y de limpieza (afectada por el cierre de colegios y edificios), el descenso de sus ganancias en el periodo: un 28,5%, hasta los 201 millones de euros.

Pero su volumen de ingresos, el tamaño de su cartera y su diversificación geográfica hacen pensar a la agencia de calificación crediticia S&P que la compañía resistirá los efectos de la crisis en 2020, por lo que en su última revisión le mantuvo el rating con perspectiva estable.

Ciertamente, la robustez de su cartera de obra es otra fortaleza del grupo. La constructora tiene contratos para dos años de trabajo, el 96% de ellos en el exterior. EE UU, Canadá y Australia son sus principales mercados, en tanto que España solo aporta el 4% del total.

ACS prevé beneficiarse del billonario plan de infraestructuras lanzado por EE UU para reactivar su economía y de un aumento de la inversión en proyectos verdes. Por lo pronto, su filial Cobra tiene una cartera de activos renovables de 2.700 MW para construir en los próximos años y más de 6.000 MW en promoción.

Este artículo se publicó en el especial Aniversario de CincoDías el jueves 16 de julio de 2020, con información disponible a ese día.

Donaciones de buzos a las UCI

• En colaboración con Telefónica, ACS trajo de China tres aviones con 213.000 buzos y batas de protección individual para hospitales de toda España. La remesa, que llegó el 25 y 26 de mayo pasado, formó parte de las 150 toneladas de material sanitario que las dos empresas han importado de varios países para donar a las UCI durante la crisis.

• El grupo tiene más de 190.000 empleados. De ellos, solo se han visto afectados por ERTE 192 de la filial Dragados que prestaban servicios de mantenimiento de vías públicas en Madrid.

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