Iecisa, ocasión para que el teletrabajo continúe

La consultora prevé que en septiembre trabaje presencialmente hasta el 40% de la plantilla

Iecisa
Empleados de Iecisa en una de las oficinas de la consultora.

Si existe un ejemplo empresarial de que el teletrabajo se ha convertido en realidad permanente, más allá de circunstancias excepcionales, ese es el de Iecisa. La consultora especializada en soluciones digitales, perteneciente al grupo francés Gfi, se vio abocada, como casi todas las empresas, al trabajo en remoto cuando se decretó el estado de alarma en marzo.

El 90% de sus empleados optó por teletrabajar en su domicilio y, “dado el entorno tecnológico de trabajo en el que desarrollamos la actividad, la mayor parte de nuestro personal cuenta con la portabilidad y conectividad necesarias para operar desde cualquier punto en remoto”, explican fuentes de la consultora.

La experiencia ha resultado satisfactoria y, como “Iecisa cuenta con recursos para abordar el teletrabajo de forma adecuada”, el plan de retorno elaborado por la empresa para la vuelta a la normalidad mantiene la ocupación en remoto de forma preferencial. El retorno físico a los centros de trabajo se está realizando de forma gradual. Entre un 5% y un 10% de los empleados ha regresado ya a sus puestos. La incorporación aumenta progresivamente y en la compañía calculan que en septiembre la presencialidad sea de entre un 30% y un 40%.

Iecisa cuenta con recursos para trabajar en remoto “de manera adecuada”

El teletrabajo, además, ha permitido a la consultora de Gfi no tener que aplicar “mecanismos de suspensión de contrato de forma temporal”, es decir, ningún ERTE.

Para el 10% de la plantilla que sí tuvo que acudir físicamente a sus puestos de trabajo con el fin de atender actividades críticas y servicios esenciales, la empresa desarrolló planes de contingencia que incluían medidas de prevención. Dotación de material de protección, distanciamiento interpersonal, flexibilidad horaria para evitar aglomeraciones en el transporte público y acceso a edificios y utilización de plazas de aparcamiento en los centros que dispusieran de las mismas son las principales medidas que se adoptaron.

Asimismo, el retorno a los centros se está garantizando con criterios que “se centran en medidas de higiene, organizativas y de protección personal, además de coordinación de actividades empresariales para preservar la seguridad y la salud de los profesionales que prestan servicios a los clientes”, afirman en Iecisa.

Iniciativas solidarias a título personal y desde la empresa

Carmen Castaño, empleada de la compañía en la comunidad extremeña, organizó una red de impresoras 3D para crear y donar salvaorejas al personal sanitario.

David Pascual es otro ejemplo de acción solidaria que resaltan desde Iecisa. Este trabajador ha participado “en diversas iniciativas innovadoras para vencer al virus”.

Desde Barcelona, la consultora tecnológica ha intervenido estos meses en la iniciativa Conectamos oportunidades, “para facilitar la conectividad de las familias sin recursos”.

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