Los frugales piden reducir las subvenciones a 350.000 millones de euros

Holanda, Suecia, Dinamarca y Austria defienden que el fondo de recuperación tenga 150.000 millones de euros menos que la propuesta inicial

(i-d) El primer ministro holandés, Mark Rutte, el canciller austriaco, Sebastian Kurz, la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, el primer ministro sueco, Stefan Lofven y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en una reunión en el marco del Consejo Europeo que se celebra en Bruselas. EFEEPAFRANCOIS WALSCHAERTS
(i-d) El primer ministro holandés, Mark Rutte, el canciller austriaco, Sebastian Kurz, la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, el primer ministro sueco, Stefan Lofven y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en una reunión en el marco del Consejo Europeo que se celebra en Bruselas. EFE/EPA/FRANCOIS WALSCHAERTS EFE

Holanda, Suecia, Dinamarca y Austria, los llamados países "frugales", defienden que el fondo de recuperación tras la pandemia de coronavirus en la UE incluya solo 350.000 millones de euros en ayudas directas y otros 350.000 millones en créditos, con lo que su volumen total se reduciría hasta los 700.000 millones, según fuentes diplomáticas.

La propuesta original de la Comisión Europea (CE) proponía que ese fondo estuviera dotado con 750.000 millones de euros, 500.000 millones en subvenciones y otros 250.000 millones en préstamos. Cuanto más larga es la cumbre más duro es el control de las ayudas y menores los subsidios a repartir.

Holanda, Suecia, Dinamarca y Austria son reacios a incluir ayudas directas en el fondo y durante la cumbre europea que se celebra en Bruselas desde el viernes, un acuerdo sobre el fondo de recuperación ha sido imposible en gran parte por su exigencia de rebajar el nivel de subsidios.

El sábado, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, planteó reducir en 50.000 millones el nivel de ayudas directas, pero mantenía la cifra total del fondo en 750.000 millones (450.000 millones en subvenciones y 300.000 en créditos). Esa propuesta no había permitido desatascar las negociaciones.

La propuesta resulta inaceptable para el resto de los socios, que reclaman como mínimo 400.000 millones de euros en subsidios.

Este planteamiento está condicionado también a que el control de las ayudas y el resto de cuestiones abiertas (como el respeto al Estado de derecho o los cheques que reducen su aportación al presupuesto comunitario) se resuelvan de una forma que sea aceptable para sus intereses. Holanda, Dinamarca, Austria y Suecia insisten en los descuentos para sus aportes al presupuesto comunitario para el período 2021-2027

Es decir, que se beneficien de mayores reducciones en el dinero que deben aportar a las cuentas comunitarias (y que deben pagar el resto de Estados miembros) y que se establezca un férreo control antes de aprobar el desembolso de las ayudas del plan de recuperación.

 Tal y como están las cosas veremos si se cumple lo que dijo ayer el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, los frugales están en clara minoría. “Por un lado, están la gran mayoría de países, incluidos los grandes, que defienden el proyecto europeo. Y por otro, unos pocos, los llamados frugales”.

La presencia de Lagarde

Coincidiendo con la difusión de la propuesta de mínimos Christine Lagarde ha señalado que "el acuerdo de los líderes debe ser ambicioso en términos de tamaño y composición del paquete, incluso si hace falta más tiempo".

La entrada de Lagarde refuerza a los partidarios de un intervención presupuestaria contundente para contrarrestar los efectos económicos de la pandemia, cuyo mayor impacto se producirá en otoño, con una escalada en la tasa de paro y una multiplicación del número de empresas quebradas.

Las palabras de Lagarde neutralizan el temor a una tormenta bursátil en caso de ruptura de las negociaciones. Una amenaza que sin el BCE, podía forzar a España e Italia a aceptar un acuerdo para evitar daños mayores.

Normas
Entra en El País para participar