Todas las alternativas para los Benetton en Italia son malas

Giuseppe Conte quiere que la familia deje su filial de autopistas para zanjar una disputa sobre un viaducto caíd

Todas las alternativas para los Benetton en Italia son malas

La familia Benetton ha entrado en un callejón sin salida. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha rechazado la oferta del clan de la ropa y las autopistas para poner fin a una disputa provocada hace dos años por el hundimiento mortal de un viaducto gestionado por el grupo de infraestructuras Atlantia. Esto deja a la empresa de 10.000 millones de euros con la desagradable opción de o bien abandonar su importante filial de autopistas o bien correr el riesgo de perder la concesión.

El pasado sábado, Atlantia, participada en un 30% por los Benetton, se ofreció a recortar su participación del 88% en el operador de autopistas Autostrade per l’Italia a menos del 50% para ceder espacio a inversores estatales. La empresa se comprometía también a pagar 3.400 millones de euros de compensación, aportar 14.500 millones de euros en inversiones, y reducir los peajes.

Pero el lunes Conte tachaba la propuesta de “chiste”, afirmando que el Estado italiano no va a ser coinversor de la dinastía. Esto pone a los Benetton en un brete.

La filial italiana aportaba aproximadamente el 30% del ebitda de Atlantia, de algo más de 7.000 millones de euros, cuando el desplome de un viaducto en Génova mató a 43 personas, en 2018. La venta total privaría a Atlantia de ese flujo de efectivo, lo que dificultaría el pago de la deuda neta de 35.500 millones de euros derivada de la compra de su rival española, Abertis. Con el Estado como comprador más probable, y el tráfico en las autovías deprimido por la pandemia, cualquier posible venta se produciría probablemente a un precio rebajado.Pero rechazar la venta total exigida por Conte podría llevar al Gobierno a proseguir con su amenaza de retirarle a la empresa la licencia para gestionar 3.000 kilómetros de autopistas de peaje en Italia. Puesto que Roma ofrece solo 7.000 millones de euros de compensación, muy por debajo de los 20.000 millones que Atlantia considera que se le deben, sería el comienzo de una prolongada batalla judicial. Por otro lado, la pérdida de la licencia llevaría probablemente a un impago de los 10.000 millones de euros de deuda que en este momento tiene Autostrade per l’Italia, la mitad de la cual está garantizada por Atlantia.

La negativa de Conte a negociar podría reflejar el miedo a que el antisistema Movimiento 5 Estrellas se retire de su Gobierno de coalición si llega a un acuerdo con los Benetton. Las acciones de Atlantia, que ayer por la mañana retrocedían un 13%, cotizan a menos de la mitad desde el hundimiento del viaducto. Eso refleja el hecho de que todas las alternativas son malas para los Benetton.