Luz verde a las ayudas para cambiar de coche: 5.000 euros por un eléctrico y hasta 1.600 por uno de combustión

Están disponibles para todas aquellas personas que hayan comprado un coche a partir del pasado 16 de junio

El Gobierno firma el
El Gobierno firma el EFE

El Gobierno ha aprobado este viernes en Consejo de Ministros extraordinario el Plan Renove 2020, dotado con 250 millones de euros y que tiene como fin levantar el mercado automovilístico, hundido por el Covid-19.

El Renove 2020 se incluye dentro del Plan de Impulso de la Cadena de Valor de la Industria de la Automoción y en un primer tramo se destinarán 230 millones de euros a renovar el parque de turismos y vehículos comerciales, mientras que se reservarán 20 millones para fomentar la adquisición de vehículos industriales y autobuses. Los fondos estarán gestionados por el ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Durante la presentación del Real Decreto-Ley de Medidas Urgentes para apoyar la reactivación económica y el empleo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado que la entrada en vigor del plan supondrá un "gran estímulo" para la demanda de vehículos, "muy necesaria para un sector tan importante" en España. El motor supone el 10% del PIB del país y el 9% del empleo.

El Ejecutivo estima que el programa tendrá un impacto económico en España de 1.104 millones de euros en toda la cadena de valor del sector de la automoción y de los servicios asociados, y que permitirá el mantenimiento de 7.400 puestos de trabajo.

"El objetivo es estimular la demanda en un contexto de profunda depresión, activar la producción en España y promover la sustitución de los vehículos más antiguos y contaminantes por modelos más limpios y seguros, de todas las tecnologías disponibles actualmente", ha subrayado en un comunicado la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto.

Los 250 millones se repartirán bajo el criterio de neutralidad tecnológica y siempre que se achatarre un turismo de al menos diez años de antigüedad y de siete años, en caso de ser uno comercial. Dichos modelos tendrán que tener en vigor la ITV y el titular debe ser el beneficiario de la ayuda o un familiar de primer grado.

En el caso de los turismos, se limita a modelos con energías alternativas o que cuenten con las etiquetas A o B y que tengan unas emisiones medias de CO2 de menos de 120 gramos por kilómetro (155 gramos para vehículos comerciales ligeros). También establece un límite de precio para los turismos de 35.000 euros (45.000 euros en el caso de personas con movilidad reducida o vehículos con etiqueta Cero).

Descuento obligatorio del sector

La adquisición de turismos con etiqueta Cero por parte de particulares o autónomos se subvencionará con 4.000 euros, mientras que si se compra un modelo Eco se recibirán entre 600 y 1.000 euros y entre 400 y 800 euros si se opta por un modelo con etiqueta C.

El sector del automóvil tendrá que hacer un descuento obligatorio y de la misma cuantía de lo que aporte el Estado, excepto en los casos de los vehículos Cero, que será de 1.000 euros. De este modo, los clientes particulares podrán obtener un descuento total de 5.000 euros por la compra de un vehículo con etiqueta Cero y de hasta 1.600 euros por uno de combustión.

Las cuantías aumentarían en 500 euros siempre que el destinatario sea una persona con una renta inferior al percentil 40 de renta o con movilidad reducida, así como si el vehículo a achatarrar tiene más de 20 años.

Los compradores de turismos con etiqueta Cero que tengan un sueldo medio de unos 20.000 euros anuales y reciban las ayudas pagarán unos 1.031 euros en su próxima declaración de la renta, según estimaciones de los Técnicos de Hacienda (Gestha) para Sumauto. ¿Cómo tributan las ayudas del plan de compra de vehículos?

En el caso de las pymes, las ayudas son de 3.200 euros para los Cero, de entre 500 y 800 euros para los Eco y de entre 350 y 650 euros para los C, mientras que las grandes empresas recibirán 2.800 euros en el primer caso, entre 450 y 700 en el segundo y entre 300 y 550 euros en el tercero.

Los incentivos a la compra de vehículos comerciales ligeros son para modelos de hasta 2.500 kilogramos: entre 2.800 y 4.000 euros con etiqueta Cero, entre 850 y 1.200 euros con Eco y entre 700 y 1.000 euros con C.

Por su parte, las ayudas a comerciales pesados son de entre 2.800 y 4.000 euros para los Cero, de entre 1.900 y 2.700 euros para los modelos Eco y de entre 1.500 y 2.100 euros para los C. En el caso de vehículos industriales y autobuses, las ayudas oscilarán entre los 2.000 y los 4.000 euros, con un límite de un vehículo por beneficiario y de 30 para las personas jurídicas.

Asimismo, dentro del plan también se incluyen modelos usados de menos de un año, a contar desde enero de 2020, como una medida que busca ayudar a los concesionarios a dar salida a los vehículos automatriculados durante el período de confinamiento.

Las ayudas, que no son compatibles con las del Programa de Incentivos a la Movilidad Eficiente y Sostenible (Moves), están disponibles para todas aquellas personas que hayan comprado un coche a partir del pasado 16 de junio. El programa finalizará el 31 de diciembre o cuando se agoten los fondos.

Caída de las ventas del 30%

El plan se pone en marcha tras que las ventas de turismos y todoterrenos hayan registrado los peores datos de la serie histórica a causa de la pandemia, que obligó a cerrar concesionarios y plantas de producción. En junio amortiguaron la caída a un 36,7%, con 82.651 unidades matriculadas.

Antes de su aprobación, las patronales de fabricantes y concesionarios, Anfac y Faconauto, respectivamente, estimaban una bajada de las matriculaciones de coches del 45% este año en comparación con 2019, por debajo de las 700.000 unidades y volviendo a niveles de la crisis económica.

Sin embargo, con los 250 millones de euros con los que el Ejecutivo subvencionará la compra de vehículos, la patronal de la distribución, Ganvam, prevé que la caída se sitúe entorno al 30%. Según datos facilitados a CincoDías por la asociación, durante los seis meses de duración de las ayudas se liberarán entre 160.000 y 180.000 vehículos, de los 200.000 que se han quedado sin vender durante el estado de alarma. De cumplirse las previsiones, se matricularían alrededor de 875.000 turismos y todoterrenos en España este ejercicio, frente a los 1,25 millones de unidades del año pasado.

El antiguo Plan PIVE, que se articuló para incentivar la demanda durante la crisis económica, estuvo vigente entre 2012 y 2016 y contó con una dotación total de 1.115 millones de euros. Benefició a 1,17 millones de compradores.

Reacción del sector

"Es un plan alineado con lo que están haciendo nuestros países competidores, como Francia, que también cuenta con un programa de ayudas a la renovación del parque. Da un mensaje muy potente hacia afuera, hacia las casas matrices de nuestra industria automovilística, por el que España trabaja por un mercado fuerte para todo tipo de vehículos y por la competitividad de su sector", ha señalado el director general de Anfac, José López-Tafall.

Por su parte, el presidente de Ganvam, Raúl Palacios, ha apuntado que la renovación del parque automovilístico se aceleraría si se hubiesen incluido en el plan los coches con hasta cinco años de antigüedad. En opinión de Palacios, que solo se contemplen ayudas a la compra de modelos matriculados desde el 1 de enero de este año, solo servirá para eliminar un 2% (5.000 unidades) del stock actual de las redes comerciales.

La vicepresidenta ejecutiva de Faconauto, Marta Blázquez, ha indicado, en declaraciones a Europa Press,que con el plan se manda un "mensaje claro" a los clientes de que pueden acceder a cualquiera de las tecnologías para poder renovar sus vehículos, en el marco de una transición hacia la descarbonización de la movilidad y en línea con los objetivos medioambientales europeos.

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