La OCDE asume que los países adoptarán sus propias tasas Google si no hay acuerdo a nivel global

La UE responde y aprobará este impuesto si EE UU torpedea las negociaciones

El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Ángel Gurría.
El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Ángel Gurría. EFE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) asume que los países adoptarán sus respectivos impuestos digitales si la negociación colectiva para poner en marcha la conocida como tasa Google fracasa. El secretrio general de la OCDE, Angel Gurria, ha reaccionado este jueves a la decisión de Estados Unidos (EE UU) de levantarse de la mesa de negociaciones para poner en marcha este tributo de forma consensuada. Esta tasa es uno de los principales "desafíos fiscales" que supone "la digitalización de la economía", cuya acometida "lleva retrasándose" mucho tiempo.

“Todos los miembros deben seguir participando en la negociación hacia el objetivo de alcanzar una solución global antes de fin de año, aprovechando todo el trabajo técnico que se ha realizado durante los últimos tres años, incluso a lo largo de la crisis del Covid-19", explica Gurría en una carta. En ausencia de una solución multilateral, asume, más países adoptarán medidas de forma unilateral, y es posible que los que ya las tengan a punto dejen de posponerlas.

Esto, a su vez, "desencadenaría en disputas fiscales e inevitablemente aumentaría las tensiones comerciales. Una guerra comercial, especialmente en este momento, en el que la economía mundial está pasando por una recesión histórica, perjudicaría aún más la actividad, el empleo y la confianza". Por eso, insiste Gurría, una solución multilateral y consensuada, basada en la labor de los 137 miembros del Marco Inclusivo de la OCDE, "es claramente la mejor manera de avanzar”.

La Comisión Europea es uno de los bloques que, pese a la negativa de EE UU, seguirá adelante con la intención de proponer un impuesto sobre las multinacionales digitales a nivel comunitario si no se logra un acuerdo en las negociaciones a nivel global. Bruselas, de hecho, ha lamentado la decisión de ayer por parte de Washington, en la que comunicaba a España, Francia, Italia y Reino Unido que se levantaba de la mesa de debate. El ministro galo de Finanzas, Bruno Le Maire, ha tildado de "provocación" la decisión de EE UU.

En un mensaje compartido este jueves en la red social Twitter, el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, ha remarcado la necesidad de tener una fiscalidad digital "adaptada a la realidad del nuevo siglo". "Es necesario un pacto en la negociación global. Si la retirada estadounidense lo hace imposible, la Comisión propondrá una nueva propuesta europea sobre la mesa". Por su parte, el portavoz de Fiscalidad del Ejecutivo comunitario, Daniel Ferrie, ha insistido en esta idea: "Lamentamos esta decisión y pedimos a Estados Unidos que vuelva a la mesa de negociación de la OCDE", ha dicho, para después subrayar que una fiscalidad digital "justa" es una "prioridad absoluta" para la UE.

España, pese a la negativa de EE UU, seguriá adelante con la aprobación de este impuesto, que gravará aquellas empresas con ingresos anuales totales de al menos 750 millones de euros, y con ingresos en España superiores a los 3 millones. La idea, con la que se esperan recaudar 968 millones al año, es gravar el 3% de los servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y la venta de datos generados a partir de información proporcionada por el usuario durante su actividad o la venta de metadatos.

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