Financiación

Europa se blinda con un billón de euros de deuda nueva para hacer frente al Covid-19

El 10 de junio se realizaron 21 sindicadas en el Viejo Continente

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La crisis desatada por el Covid-19 se está dejando sentir con fuerza en los mercados. Además del castigo sufrido por los activos, que empiezan poco a poco a retomar el vuelo, los indicadores económicos se han visto fuertemente impactados por el confinamiento. El deterioro de la economía ha llevado a los países a poner en marcha medidas para mitigar el impacto. Pero estas iniciativas no son gratis, y para su aplicación los Estados se han visto obligados a acelerar las emisiones de deuda.

La captación de recursos en el mercado para financiar el gasto social y sanitario ha llevado a los Gobiernos a adelantar las emisiones e incluso modificar sus estrategias de financiación para el ejercicio. En los últimos seis meses, los países europeos han vendido deuda por importe de un billón de euros, una cantidad que captaron ya entre enero y septiembre de 2019 pero en esta ocasión ha sido tres meses antes.

El mejor ejemplo de esta corriente se vivió la semana pasada. El martes, además de la emisión sindicada de España en la que el Tesoro adjudicó 12.000 millones de euros en deuda a 20 años, otros países aprovecharon el apetito de los inversores para salir al mercado. Irlanda y Grecia, dos Estados que al igual que España se vieron fuertemente golpeados en la crisis de deuda de 2010 a 2012, colocaron entre los dos ese día 9.000 millones –Grecia vendió 3.000 millones e Irlanda, 6.000– en deuda a 10 años. Junto a ellos Reino Unido captó 9.000 millones de libras (10.049 millones de euros) en un bono a 30 años.

21 emisiones sindicas

Entre los cuatros estados colocaron deuda por valor de 31.000 millones de euros para reforzar los presupuestos nacionales que se han visto sometidos a una fuerte presión como consecuencia de la pandemia. De hecho, según datos de Bloomberg, el pasado 10 de junio se vivió una de las jornadas más activas de la historia en el mercado de emisiones sindicadas de Europa con un total de 21 operaciones.

Además de la intensidad que vive el mercado de capitales ante las apremiantes necesidades de financiación, tanto de entidades públicas como privadas, una de las características comunes de las últimas colocaciones efectuadas es el apetito de los inversores que se refleja en las demandas registradas en las operaciones. Solo en la de emisión del bono sindicado a 20 años de España las órdenes superaron los 78.000 millones. Junto a las peticiones, otra de las características es que se ha logrado mantener bajo control el coste de financiación gracias al papel del BCE y al fondo de reconstrucción europeo, todavía en proceso de gestación, que ha acelerado la caída de las rentabilidades.

El BCE, al igual que la Reserva Federal, ha dado un giro de 180 grados a su política monetaria. Además de reafirmar su apuesta por los tipos cero, ha recuperado los programas de compra de deuda que en la crisis anterior sirvió de salvavidas a los estados en un momento en el que las tensiones llevaron a los tipos de interés de la deuda a niveles que comprometían la financiación.

Ambas instituciones intervienen por igual en el mercado tanto en el secundario como en el primario, salvo el BCE que no compra deuda directamente a los países. Es decir, se acaban convirtiendo en un comprador de último recurso. Esto permite mantener a raya los costes de financiación justo cuando la salida al mercado se ha intensificado

Pero las necesidades de financiación no son algo exclusivo del Viejo Continente. En EE UU, cuyo banco central ha desplegado un amplio abanico de medidas que se traduce en la inyección de 2,1 billones de euros al mercado para fomentar la concesión de créditos, también está siendo muy activo en la búsqueda de financiación. Según datos de Bloomberg a cierre del 28 de mayo la primera economía del mundo había colocado deuda por valor de un billón de dólares, marca que superó cinco meses antes que en 2019. Es decir, como señalan a la agencia ahora que la actividad de los bancos centrales funciona a pleno rendimiento es el momento propicio para cubrir las necesidades.

Camino de un año récord

  • Emisiones. Las emisiones sindicadas registradas en los primeros seis meses del año no terminarán aquí. A las efectuadas hasta la fecha –solo España ha realizado tres con las que ha captado de 37.000 millones– se sumarán en las próximas semanas las que realicen Alemania y Finlandia en deuda a 30 y 20 años. La locomotora de Europa ha sido la última en acuerdo al mercado en búsqueda de financiación. Ayer Alemania vendió 4.139,65 millones de euros en deuda a 10 años a un tipo de interés medio del -0,38 %, frente al -0,47 % de la subasta celebrada en mayo. La demanda alcanzó los 7.633 millones de euros, 1,8 veces la oferta.
  • Alza de la deuda. La factura de las medidas aprobadas por los Gobiernos para hacer frente al impacto de la pandemia se está dejando sentir en las cuentas públicas. En mayo la deuda de España alcanzaba los 1.224.243 millones de euros, un nuevo récord histórico. Esta cifra, que supone el 109,3% del PIB, es de esperar que siga aumentando. De hecho el Tesoro ha actualizado su estrategia para el año lo que se traduce en un incremento de las emisiones brutas y netas hasta los 297.000 millones, una vez descontado los vencimientos. Las previsiones que maneja Bruselas apuntan a que España podría cerrar el año con una deuda del 115,6% del PIB. Por encima del 100% se situarían Bélgica, Grecia, Italia, Francia y Reino Unido.
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