El último mordisco de Europa a Apple está cerca del corazón de la manzana

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, se muestra preocupada por la posibilidad de que la App Store y el sistema de pagos del titán tecnológico de 1,5 billones de dólares sea un peligro para la libre competencia

El logo de Apple en el exterior de su tienda de París.
El logo de Apple en el exterior de su tienda de París. Reuters

Los inversores de las grandes tecnológicas han pasado por alto históricamente la amenaza que representa para ellos Margrethe Vestager, la comisaria europea de Competencia que quiere reducir el predominio digital de los titanes estadounidenses. La capitalización combinada de Apple, Amazon, Facebook y Alphabet se ha más que triplicado hasta los 4,4 billones de dólares desde que la comisaria danesa asumiera por primera vez el cargo en 2014. Dos nuevas acusaciones lanzadas el martes contra Apple sugieren que es la hora de tomarla más en serio.

Vestager está preocupada por la posibilidad de que la predominancia de la App Store de Apple suponga una distorsión en la libre competencia.  La plataforma rival de música en streaming Spotify se quejó de que Apple imponga un "impuesto" del 30% sobre las compras hechas por los usuarios dentro de las aplicaciones de sus smartphones y a la vez impida a los desarrolladores de las aplicaciones ofrecer a los consumidores opciones más baratas. La segunda acusación gira en torno a Apple Pay, que permite a sus clientes comprar productos usando un iPhone. Vestager teme que Apple dificulte que otros sistemas de pagos competidores operen en sus dispositivos. Apple ha afirmado que está decepcionado con que la Comisión Europea "de pábulo a quejas sin fundamento de un puñado de empresas que simplemente quieren aprovecharse". 

Pero tanto el consejero delegado de Apple, Tim Cook, como los inversores deberían de estar preocupados. El mercado de smartphones está maduro, y eso es un problema para Apple, ya que representa cerca de la mitad de sus ingresos. Las ventas de teléfonos iPhone cayeron un 7% en la primera mitad de 2020. Apple lo ha compensado vendiendo más aplicaciones y suscripciones a su servicio de juegos y música. Gracias a su rápido crecimiento, estos servicios se están acercando a una cuarta parte de todos los ingresos. Los analistas de Citi destacan que la App Store supone un 30% del total de los ingresos por servicios. 

Esto ha bastado para convencer al mercado y revalorizar a Apple, ya que los inversores prefieren ingresos recurrentes por servicios que las ventas de hardware. Las acciones de la compañía están valoradas en 24 veces sobre las ganancias estimadas para los siguientes 12 meses, según los datos de Refinitiv. Eso representa prácticamente el doble que el múltiplo que tenía entre 2015 y 2018. Si la Comisión Europea fuerza a Apple a recortar las tarifas de la App Store y a promover competidores de Apple Pay, el crecimiento de sus ingresos podría ralentizarse, con lo que probablemente la empresa merecería un múltiplo menor poniendo en riesgo su capitalización de 1,5 billones de dólares.

En otras palabras, Vestager se está poniendo seria, al contrario que en acusaciones pasadas contra el sitio de compras de Google y el sistema operativo Android, que afectó poco a las principales fuentes de negocio de la compañía. Los accionistas de Apple y aquellos inversores de titanes tecnológicos deberían estar preocupados.    

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Fernando Belinchón Bernabé, es responsabilidad de CincoDías