La Fed no arriesga nada nuevo (aún) en la incipiente recuperación

Podría decirse que los enormes programas de bonos corrigieron en exceso los problemas iniciales de la crisis

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. EFE

La Reserva Federal ha usado toda la munición que va a usar… por ahora. Después de la enérgica política de flexibilización para contrarrestar el impacto del coronavirus, el presidente Jay Powell y sus colegas añadieron pocas novedades el miércoles. Los actores del mercado financiero tendrán que esperar y ver lo que trae la incognoscible trayectoria del repunte pospandémico.

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) mantuvo los tipos de interés a un día cerca de cero después de rebajarlos en marzo. Powell se comprometió a mantenerlos por algún tiempo, y las proyecciones de los miembros del consejo de gobierno de la Fed no muestran en esencia ninguna expectativa de tipos más altos hasta por lo menos 2022.

“Ni siquiera estamos pensando en pensar en subir los tipos”, dijo Powell durante una conferencia de prensa después de la declaración del FOMC. También se comprometió a seguir el ritmo de los programas de compra de bonos puestos en marcha más rápido, con más fuerza y más ampliamente que en la respuesta a la crisis financiera de 2008-09.

La Reserva Federal ha evitado llevar los tipos de interés por debajo de cero, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, en la Unión Europea y Japón. No hay ningún indicio de que los responsables de la política monetaria de Estados Unidos piensen que es una forma útil de actuar.

Otra posibilidad es lo que se conoce como control de la curva de rendimiento, conforme al cual la Reserva Federal tiene como objetivos explícitos unos tipos de interés ultrabajos a largo plazo y unos rendimientos casi nulos a corto. Una vez más, sin embargo, no hay ningún indicio aún de que el banco central de EE UU vaya a ir en esa dirección.

En cierto sentido, eso muestra que los miembros del FOMC se están conteniendo prudentemente para ver qué pasa con la incipiente recuperación sugerida por la sorprendente mejora de las estadísticas oficiales de empleo de mayo.

La economía de EE UU se está reabriendo lentamente después de los confinamientos diseñados para reducir la transmisión del virus. Si el PIB, el desempleo y otras métricas mejoran rápidamente, la Reserva Federal probablemente ya haya hecho suficiente. Si no, tendrá que mantener disponibles sus herramientas.

Por otra parte, hay un límite a lo que puede hacer la Reserva Federal. Podría decirse que los enormes programas de compra de bonos corrigieron en exceso los problemas que estallaron en el funcionamiento del mercado cuando arraigó la crisis del Covid-19. Y los tipos de interés extremadamente bajos ya han eliminado las barreras a los préstamos e inversiones corporativos.

Pero la Reserva Federal no puede arreglar las cadenas de suministro rotas ni forzar a los consumidores en shock en Estados Unidos y en todo el mundo a gastar dinero. Powell está preocupado por el daño a largo plazo a la economía, pero nadie sabe aún cuánto es.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías