Transporte

El autobús pierde 1.500 millones en ingresos desde marzo y teme un millar de cierres de empresas

El sector demanda en el Congreso un fondo de contingencia de 2.000 millones y la extensión de ERTEs y bonificaciones fiscales

Estación Sur de autobuses, en Madrid.
Estación Sur de autobuses, en Madrid.

El derrumbe de la demanda ante las restricciones a la movilidad desde mediados de marzo se traduce en la pérdida de 1.500 millones en ingresos por parte del sector del autobús, según ha puesto de manifiesto esta mañana el presidente del Departamento de Viajeros del Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC), Rafael Barbadillo. Sus graves estimaciones y toda una batería de reivindicaciones se han escuchado durante una comparecencia en la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados.

Barbadillo ha detallado el impacto de la pandemia en el transporte de viajeros por carretera, al tiempo que ha demandado medidas urgentes para sostener el empleo y la supervivencia de las propias empresas. Muchas de ellas han tenido que seguir operando como servicio esencial a pesar de una caída de la demanda que se calcula entre el 90% y el 100% durante el presente estado de alarma. El representante de la CNTC ha hecho hincapié en el profundo bache en que han entrado el transporte escolar y el turístico, así como en las disficultades para prestar las obligaciones de servicio público.

El sector seguirá en crisis durante más de un año, ante lo que se demanda un esquema para dotar de liquidez a las compañías y proteger la caja

“Desde el 14 de marzo hasta el mes de mayo las pérdidas del sector del transporte en autobús se estiman en 1.500 millones de euros de facturación. Unas cifras que continuarán creciendo a lo largo del año, ya que la previsión es que la demanda no se recupere hasta enero de 2022”, ha alertado el también presidente de la patronal Confebus.

El sector seguirá en crisis durante más de un año, ante lo que se demanda un esquema para dotar de liquidez a las compañías y proteger la caja. Barbadillo se ha referido a la extensión de los ERTEs por fuerza mayor mientras están en recuperación el transporte colectivo y el turismo. También ha solicitado el mantenimiento de las bonificaciones de las cuotas a la Seguridad Social hasta el 31 de diciembre de 2021. Los representantes de este modo de transporte estiman el riesgo de pérdida de 30.000 empleos y el cierre de un millar de empresas.

Rafael Barbadillo también ha propuesto la creación de un fondo de contingencia dotado con 2.000 millones, regulado vía Real decreto-ley, que posibilite la prestación de las obligaciones de servicio público. Otra de las medidas expuestas es la activación de una línea de financiación especial para el transporte de viajeros. De momento, el Gobierno ha garantizado acceso preferente a una parte de las líneas ICO al sector turístico. De hecho, Barbadillo ha afirmado que “sin autobús no hay turismo”, por lo que demanda que se incluya al transporte en el Plan para el relanzamiento de la actividad turística.

Refuerzo del rol del transporte colectivo

El sector de autobús quiere sentarse con el Gobierno en busca de consensuar un Plan estratégico “que defina el papel a jugar en el nuevo escenario de la movilidad”, ha sentenciado Rafael Barbadillo ante los miembros de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica.

Respecto al transporte escolar, prestado esencialmente por pymes, desde la CNTC se ha demandado diálogo urgente para abordar el pago de los contratos suspendidos y la prórroga de los mismos por dos años.

Otras iniciativas reiteradas en las últimas semanas son el periodo de carencia de medio año para los renting y leasings de vehículos, o el aplazamiento de las cotizaciones a la Seguridad Social de hasta seis meses sin intereses.

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