La destrucción de empleo será más duradera que la contracción del PIB

El Banco de España advierte de que la actividad en España lleva un significativo retraso respecto a la europea

El Banco de España ha actualizado sus previsiones para la economía española con los datos aparecidos hasta mediados de mayo y un análisis de las tendencias en las semanas siguientes. Aunque considera que las estimaciones son prisioneras de la incertidumbre por la posibilidad de un rebrote de la epidemia, construye tres escenarios de recuperación, temprana, gradual o lenta. En el mejor de los casos, no se habrá recuperado la actividad hasta finales de 2022 y el paro seguirá muy por encima del nivel del año pasado. En el más pesimista de los planteamientos, alerta del riesgo de insolvencias empresariales pese a las inyecciones de liquidez, de un salto en la morosidad bancaria e indeterminada destrucción de empresas, lo que supondría una contracción del PIB superior al 15% este año y concluir 2022 todavía cinco puntos por debajo del nivel previo al Covid.

La institución advierte de que la actividad en España lleva un significativo retraso respecto a la europea por la dureza del confinamiento, la intensidad de los negocios ligados al ocio y la movilidad y la elevada presencia de pymes. La pérdida de riqueza será también superior, unos tres puntos más que la media europea, como lo será la contracción de este segundo trimestre, que podría oscilar entre una caída intertrimestral del 16% al 21,8%, cuando en el primero los datos provisionales del INE marcaron un descenso del 5,2%. En cualquiera de los casos, el desempeño estimado es muy contractivo, con riesgos de destrucción de tejido productivo, retraso en las decisiones de inversión, reaparición de nuevas bolsas de desempleo de muy larga duración y un efecto en las cuentas públicas muy severo, con déficits que superarían el 11% en el escenario central.

El Banco de España advierte de que la incertidumbre retrasa las decisiones de inversión y empleo de las empresas. De hecho, sus previsiones apuntan a que incluso cuando el PIB se recupere, la tasa de paro seguirá siendo significativamente mayor a la que había antes de la crisis. La destrucción de empleo será más duradera que la contracción del PIB.

La naturaleza de la economía española, muy intensiva en turismo, ocio y movilidad de personas, aconseja ser muy estrictos en la erradicación de los focos de la epidemia, para evitar recaídas que dañen más la actividad interna y la imagen en el exterior. Pero las dudas, contradicciones, anuncios sin fundamento y rectificaciones tampoco ayudan. El Gobierno se dispone a aprobar hoy por decreto las reglas que regirán tras el estado de alarma. Es bueno que se fijen con antelación, pero la impresión, de nuevo, es que el Ejecutivo ha tomado sus decisiones sin el suficiente diálogo con las empresas, en particular las de los sectores más afectados.